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sábado, 14 de julio de 2018

El último semestre del 2017


«… aquellas personas involucradas en los hechos del último semestre del 2017 tienen que ser juzgadas por parte de los tribunales españoles, y eso va a ocurrir» (La Vanguardia).



Esta lapidaria frase de nuestro ínclito Presidente (en mayúscula, por ser de la tribu mayor), excretada como valoración de la sentencia del tribunal de Schleswig-Holstein, es la que ha disparado mi cada vez más remoto impulso de escribir sobre política. En primer lugar por su aséptica referencia al período más surrealista y bochornoso de la historia de nuestras tribus (la pequeña y la grande), y en segundo lugar por su contundente aseveración de que el cabecilla de “los hechos” (el ex-presidente de la tribu menor) será extraditado y juzgado únicamente por malversación.

Esta simplista calificación del período responde sin duda a criterios políticos, los cuales, por sí mismos, entierran habitualmente la objetividad mínimamente exigible, entendiendo como tal la descripción «del objeto en sí mismo, con independencia de la propia manera de pensar o de sentir», es decir, del referéndum ilegal de 1-O y la declaración de independencia de 27-O, que es lo que yo hubiese preferido escuchar de nuestro espurio mandatario (en referencia a su origen atípico).

En cuanto a su afirmación de que el «involucrado» Puigdemont será juzgado únicamente por malversación, lo más benévolo que se me ocurre es que es superficial y gratuita porque no depende en absoluto de su egregia persona.

Sorprende también la afirmación, tras el Consejo de Ministras y Ministros de ayer, de que «el Ejecutivo “respeta las decisiones judiciales”» (La Vanguardia), en particular tras esta otra fechada en 22 de  junio que dice: «El Gobierno critica la libertad de La Manada, cuestiona la formación de los jueces y estudiará endurecer la ley» (El Mundo), citada esta última aquí y ahora sin ánimo peyorativo y únicamente como contraste ilustrativo de la (in)coherencia de este sobrevenido Gobierno, que se permite decir una cosa y la contraria sin pestañear siquiera, más o menos como todos, sean del color que sean.

Pero pasemos ahora a comentar algunos puntos de la estrafalaria sentencia, que viene a hacer firme de forma corregida y aumentada la desestimación inicial de la «rebelión chapucera» ya tratada en otro artículo. Empezamos con tres perlas que no tienen desperdicio (El Mundo):

«La persona perseguida [Puigdemont] no tenía voluntad de cometer excesos»

«… llega a comparar las manifestaciones secesionistas con partidos de fútbol».

«… sólo 58 agentes de todos los desplegados por las Fuerzas de Seguridad del Estado "resultaron heridos"; "no fue necesario usar gas lacrimógeno, cañones de agua y no se hizo uso de armas de fuego"». 

Inicialmente pensaba subrayar algo, pero rehúso hacerlo. Todo es subrayable. Únicamente cabe sorprenderse de lo bien que deben conocer «la voluntad» del presunto reo, de su ígnota interpretación del más que subjetivo término «exceso», de los pocos agentes de la Seguridad del Estado heridos (no detallan donde está el umbral) y a su lenidad en el uso de material represivo. A esto se le llama objetividad procesal.

Siguen cuatro extractos más (alguno redundante) procedentes de otro medio (El Confidencial):

«La sentencia señala que la propia solicitud de extradición española en lugar de precisar en qué lugar, fecha y hora exactamente se cometió el supuesto delito, ofrece 17 páginas de descripciones del proceso de independencia catalana y acusa a un total de 25 personas».

O sea, que se necesitaría saber «en qué lugar, fecha y hora se cometió el supuesto delito». No me lo puedo creer… ¿lo dicen en serio? Por ejemplo (hipótesis chunga): si en la solicitud de extradición constara que «el Sr. Puigdemont declara (la verdad, no sé como se podría probar) que el día X del mes X del año 2017 (supongo), a las X horas, X minutos y X segundos, cómodamente aposentado en el excusado privado del Palau, Plaça de Sant Jaume, 4, 08002 Barcelona, aliviando sus necesidades mayores, concibió y consumó, no sin esfuerzo, un delito de rebelión», si así constara, ¿lo hubieran aceptado? ¿Sería este hecho (la deposición presidencial que empezó autonómica y devino en independentista) el más notable de todos «los hechos del último semestre del 2017» a los que se refiere nuestro Presidente sobrevenido?

«… en los días anteriores y posteriores sí hubo casos de bloqueos de carreteras y vías de tren, barricadas incendiarias, manifestaciones masivas y cortes de vías mediante tractores, pero éstos no formaban parte del referéndum». «No hubo batallas campales ni incendios ni saqueos».

Que absurda obviedad: sentenciar que los días anteriores y posteriores al referéndum no formaban parte del referéndum. A contrario sensu, si el día del referéndum se hubiesen bloqueado las carreteras y los trenes, montado barricadas incendiarias y manifestaciones masivas, cortadas las vías mediante tractores, producido batallas campales, incendios y saqueos, resultado heridos más de 58 agentes (la sentencia no concreta cuántos), utilizado gas lacrimógeno, cañones de agua y armas de fuego (las tres últimas premisas citadas más arriba por otro medio),,,, ¿su resolución hubiese cambiado?

«Este tribunal toma al pie de la letra al acusado que, como personaje de la historia contemporánea, no se podrá permitir la 'pérdida de cara' que significaría una huida».

Un «personaje de la historia contemporánea». Sin duda. Todo un personaje. Y no «perderá la cara» porque tiene mucha. Sorprende también el coloquial estilo procesal empleado por el tribunal alemán (conviene resaltar que todo lo publicado son traducciones efectuadas por los medios).

En resumen: le hemos dado un ligero repaso a «los hechos del último semestre del 2017», en la simplificadora visión de nuestro acomodaticio Presidente y a los de 1-O, única, estrecha y sesgada preocupación del tribunal de Schleswig-Holstein, y entre uno y los otros estamos arreglados. Mientras tanto, la vida sigue. Tenemos nuevos Presidente y presidente. Y los nubarrones en el horizonte político no se disipan. Y en el judicial tampoco.

sábado, 27 de junio de 2015

«La Cultura ha ganado mucho»

A esta heterogénea, aperiódica e irregular galería en que se ha convertido el blog, resultado de la indigerible avalancha de temas merecedores de atención y de la inevitable tarea de selección meramente discrecional e intuitiva, llega un tema que ha despertado gran atención, alegría y consenso generalizado: la sustitución del Ministro de Educación, Cultura y Deporte.

¡Ufff, qué descanso!
Y lo vamos a tratar poniendo el foco, como siempre, en aspectos principalmente relacionados con la Calidad y la Excelencia, huyendo de los juicios de valor emocionales o generalistas tan al uso en el discurso político, aunque, en este caso particular, debemos reconocer la extensión unánime de la crítica negativa a todas las capas de la sociedad, sufridoras o no de la gestión del Sr. Wert, fundamentadas también de forma generalizada en un análisis racional de sus hechos. No vamos a ahondar pues en la vida y milagros, logros y fallos del sustituido ni en la oportunidad de su sustitución (1), sino en el hecho mismo, en la justificación dada por el sustituidor, el Presidente del Gobierno, y en la opinión sobre la misma del, hasta ahora, mano derecha o segundo de a bordo del Ministro saliente, el Secretario de Estado de Cultura. El contraste entre estos tres hechos es el que nos ha llamado poderosamente la atención.

Según el Presidente:

«... fue José Ignacio Wert el que le expresó su “deseo” de dejar el Ministerio de Educación y él lo “respetó” como una “razón personal” propia de “seres humanos”» (2).

En principio, el hecho de que todo un Presidente del Gobierno respete los deseos de uno de sus ministros no parece criticable, aunque resulta un tanto sorprendente que la decisión se justifique en «razones personales» propias de «seres humanos». Probablemente, con las razones personales, comentadas más adelante, había suficiente. No alcanzamos a verle explicación a la puntualización antropológica, más allá del más que obvio respaldo a la condición de humano de su ministro, en una respuesta subliminal, personal y subjetiva al tratamiento supuestamente inhumano al que ha sido sometido durante la totalidad de su mandato.

Manifiesta también que:

«Wert le había comentado hace tiempo su deseo de dejar el Ejecutivo para rehacer su vida personal con su actual pareja, que ha aceptado recientemente una oferta para un puesto ejecutivo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en París» (2).

Estas son las «razones personales» aducidas, obviamente propias de «seres humanos» (3), sin entrar para nada en los rumores sobre la petición de destino, puerta giratoria o como queramos llamarla, como embajador ante la OCDE, también en París, por supuesto. No seamos malos.

Respecto a la urgencia de la sustitución:

«La nocturnidad la justificó por su apretada agenda estos días y bromeó: “A partir de ahora, lo haré a las 12 del mediodía”» (2).

Bromita impropia de un Presidente, puesto en evidencia por las expectativas de grandes cambios que él mismo había generado. La secuencia de hechos —diez de la noche, desde Bruselas, e-mail al Rey incluido— justificaba el interés de los medios y merecía otra respuesta.

Pasemos ahora a la opinión de un allegado:

Los dos, tan contentos.
«El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, ha manifestado que el nombramiento de Íñigo Méndez de Vigo como nuevo ministro de Educación, Cultura y Deporte es "plenamente acertado". "La cultura de este país gana mucho", ha asegurado» (4).

Es decir, el colaborador en Cultura más próximo al sustituido considera «plenamente acertado» el cambio, y no contento con esto, remacha asegurando que «la cultura gana mucho». De nada sirve que más adelante le dore la píldora apelando a su «esfuerzo y dedicación ejemplar», lo dicho, dicho está. La lectura en pasiva de sus declaraciones nos dice que para el Secretario de Cultura, no cambiarlo hubiese resultado «plenamente desacertado» porque la cultura hubiese «perdido mucho». Vamos, menudo colaborador, el enemigo en casa (5).

La verdad, no comprendemos porqué el Presidente ha tardado tanto. O no se entera o es un incompetente de mucho cuidado. En cualquier caso, Coherencia, Política de alta gama, ejemplo de Calidad y Excelencia, todo en mayúsculas (por si no se nota, es broma).

Notas:
  1. En todo caso, la sociedad ya ha emitido su veredicto. Huelgan comentarios.
  2. El País, 26 junio 2015
  3. Razones que podríamos calificar de «instinto básico», propio también de no-humanos.
  4. El Economista, 26 junio 2015
  5. La verdad, tampoco comprendemos demasiado la apesebrada presencia de un alto cargo junto a alguien tan negativo para su función, ni porqué ha esperado a su defenestración para sincerarse. Pero éste es otro tema.

domingo, 29 de junio de 2014

Cuent@s familiares

Permítaseme empezar con una digresión, que no lo es tanto si consideramos que nos encontramos en un blog dedicado a la política. Me voy a referir al empleo en el título del símbolo @, unidad antediluviana de peso en su designación nominal (arroba), arquetipo formal —de forma, no de fondo— de lo “políticamente” correcto en igualdad de género y, en mi opinión, haciendo honor a su nombre, muy pesado y trasnochado (1). Nos encontramos inmersos en un mundo más preocupado por la forma que por el fondo, evidenciado de forma paradigmática por la coexistencia amigable de cinco hechos paradójicos:
  1. Forma: El discurso político ha incorporado, en todas sus corrientes y banderías, el símbolo @ (verbalizado en el empleo obsesivo y secuencial del género masculino y femenino, con total independencia de que sea o no “gramaticalmente” correcto);
  2. Forma: La regulación normativa de la presencia tasada de ambos géneros en órganos de gobierno de entes privados y públicos;
  3. Forma: La preocupación formal por hablar continuamente de los desajustes económicos y discriminatorios entre ambos géneros;
  4. Fondo: La total y absoluta falta de preocupación real por tomar medidas de control eficaces para verificar y corregir la discriminación real existente, siendo de ello un ejemplo palmario la discriminación en el salario. La regla debería ser simple: “Mismo trabajo, mismo salario” (2) y
  5. Fondo: La proliferación de programas televisivos en los que se somete a escarnio público al supuesto género discriminado, sin mayor atención por parte del sistema “políticamente” correcto y "epidérmicamente" igualitario. 
Pero no es ésta la aplicación en el título. Más que igualación de género, basándome en la elegante e ingeniosa representación conjunta de dos letras, pretendo expresar una paradójica diferenciación conceptual. Puede leerse indistintamente como «Cuentas familiares» o como «Cuentos familiares», dos significados radicalmente distintos, pero que hoy veremos como convergen y hasta se confunden.  

Consanguinidad y Parentesco
El tema de hoy ha sido tratado con intensidad en la práctica totalidad de medios, pero como es habitual, transcurrida una semana ha sido olvidado, sepultado por el aluvión de datos con el que nos obsequia la actualidad y sus voceros. En la exposición de hechos me referiré a dos de ellos, de distinta y distante línea política, cuyos recortes en papel almacené por considerarlos relevantes y merecedores de atención. Empecemos por los títulos (ambos a cuatro columnas; los subrayados son míos):

  • «Familias en el órgano fiscalizador del Estado. Los lazos de parentesco en el Tribunal de Cuentas alcanzan a 100 empleados» (El País, 24 de junio de 2014).
  • «El presidente del Tribunal de Cuentas comparecerá por el posible enchufismo» (La Vanguardia, 25 de junio de 2014).

Sorprende la contundencia del planteamiento, en especial el empleo del término «enchufismo» por el conservador y cincunspecto medio barcelonés, apenas mitigado por su calificación de «posible».

  • El País: «...aproximadamente el 14% de la plantilla tiene vínculos familiares dentro de la institución y cerca de un 10% tiene vinculaciones con altos y medios cargos».
  • El País: «Desde el actual presidente, hasta el comité de empresa... tienen entre la plantilla a esposas, cuñados, concuñadas, primos carnales, hermanos, sobrinos, hijos, nueras, yernos e, incluso, amigos de la infancia, parejas sentimentales y hermanas de éstas».
  • El País: «Un portavoz señala que todos los empleados han superado “una oposición libre y abierta”».
  • La Vanguardia: «Álvarez de Miranda niega irregularidades y se defiende resaltando que es “fruto de la casualidad” y de una cierta “vocación familiar” de la institución».

Poco que añadir, en especial tras la precisa y didáctica enumeración de términos familiares y amistosos, la cual, por extensa, nos hemos abstenido de subrayar. Pero algo añadiremos. El hecho de que el organismo encargado de fiscalizar las cuentas del Estado sea el protagonista de tamaño despropósito confirma mi escepticismo y mi convicción en la absoluta imposibilidad de que la Calidad y Excelencia política sea algo factible. Que la peregrina justificación del fiasco se apoye públicamente en la «casualidad» y en la «vocación familiar», representa, además de un sacrilegio estadístico, una ofensa a la razón y un atentado a la inteligencia básica, lo que sumado al hecho de que no haya provocado la inmediata repulsa, la petición de dimisión, de un auditoria (3) o la presentación de querellas por parte de la «clase» política ni de los medios, reafirma mi conclusión de que esto no tiene arreglo. Por si esto fuera poco, la transversalidad política de los enchufadores, que se reparte por todo el espectro, la mayoría de ellos enemigos acérrimos de la consanguinidad en los cargos públicos (4) —con excepción de ellos mismos, por supuesto— evidencia de nuevo una confabulación endogámica, consecuentemente degenerativa, que tras espesas cortinas de humo parlamentarias (5) esconde un objetivo común e instintivo de supervivencia animal: la perpetuación de la especie.

En resumen: Cuentas y Cuentos (chinos) de familia (6).

Notas:
  1. A decir verdad, ya he detectado dos competidores, aunque a mucha distancia: el masculino asterisco (*), probable reminiscencia del venerable comodín del DOS (sólo para abuelos) y la femenina letra equis (x), quizá simbolizando la incógnita o ambigüedad implícita en el etiquetado sexual (el teórico y el práctico).
  2. Por esto no soy político ni creo que lo sea nunca. Si de mí dependiera, este problema se resolvía en 24 horas.
  3. Pero... ¿quién audita al auditor?
  4. Léase Monarquía.
  5. Humo y niebla que incluye, entre otros muchos, la hipócrita defensa de la igualdad de géner@.
  6. Con una ligera connotación mafiosa.

miércoles, 25 de junio de 2014

¿Elecciones? Mejor una Tómbola

Tras sufrir hoy el enésimo impacto en toda la frente —entendida como frontera de entrada y salida de ideas— de una información relativa a la detención de servidores públicos —en este caso, sindicalistas— y sus presuntos secuaces privados (1), en relación con el también presunto desvío de fondos públicos —sí, siempre públicos, es decir, nuestros—, me ha asaltado la necesidad de reflexionar sobre varios temas en confusa mezcolanza y confusión, tales como lo privado, lo público, los partidos, los sindicatos y la representatividad, en un intento, probablemente estéril, de aclarar mis ideas, que, como hemos dicho, son lo que se esconde detrás de la frente (por cierto, en mi caso, cada vez más amplia).

Y toda esta confusión parece haberse condensado en el título, surgido de forma instintiva, casi espontánea, título que, aún cuando todavía no veo demasiado claro, por su plasticidad me agrada sobremanera, por lo que lo mantengo y lo intentaré explicar, incluso a mí mismo.

Conviene aclarar de entrada que “mejor” debe tomarse como adjetivo comparativo, es decir, como «superior a otra cosa y que le excede en una cualidad moral o natural» (2), y que esa otra cosa son las elecciones. Por lo tanto, su valor no es absoluto, sino relativo, algo que, puestos a elegir, de mantenerse la penosa situación actual —situación que intentaré analizar a continuación—, me resultaría preferible.

Todo empieza, ahora, con el intento de encontrar, también de forma condensada, el significado o mensaje escondido que subyace en el chusco y escueto titulo, la proposición que me permita efectuar un desarrollo coherente del artículo y, consecuentemente, un aclarado de mis ideas. Y encuentro esto:
«Cuando los representantes de los trabajadores no son trabajadores y los representantes de los ciudadanos no son ciudadanos, puede suceder cualquier cosa».
Y esta proposición, vista así, ya empieza a decir mucho. En primer lugar, establece dos premisas,  las cuales condicionan la conclusión y, en aras de la precisión y objetividad, requieren por lo tanto aclarar el significado que se les supone —al menos en este artículo— a los términos “trabajador” y “ciudadano”(3).

Si entendemos un “trabajador” como el «que trabaja» (4), la primera premisa es aparentemente falsa, porque ambos “trabajan”. El problema aparece cuando analizamos “para quién trabajan”. Porque un trabajador “representado” puede trabajar indistintamente por su cuenta (autónomo) o por cuenta ajena (patrón o empresa pública o privada), pero un trabajador “representante” debe trabajar siempre por cuenta de sus representados. Y cuando esto falla, es porque no efectúan su trabajo, por lo que dejan de ser trabajadores. Serán otra cosa —imaginen la que quieran—, pero trabajadores, NO.

En cuanto a la segunda premisa, si entendemos por “ciudadano” la definición ortodoxa: «Habitante de las ciudades antiguas o de Estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país» (5), volvemos a falsarla aparentemente. Si bien resulta indiscutible que los representantes de los ciudadanos son los políticos, y que estos ciudadanos “representantes” intervienen en el gobierno de país, lo que ya es más discutible es que lo hagan los ciudadanos “representados”, aunque sea de forma indirecta por su capacidad de elección en unas elecciones. Y aquí no tendré en consideración una no-conformidad mayor representada por el generalizado incumplimiento de sus programas, lo que conduce inevitablemente a que su «intervención en el gobierno del país» sea, sino diametralmente opuesta, sí significativamente distinta a la que esperaba el ciudadano "representado". En cambio, tendré en consideración su considerable alejamiento de la realidad estadística ciudadana, que se podría resumir en su pertenencia mayoritaria a la categoría de "trabajador", por supuesto presuntamente “representado” también por ellos. Y este alejamiento, este “desclasamiento” es el que vamos a intentar demostrar.

Para ello me he tomado la molestia de extraer de las biografías de los principales líderes políticos actuales (6) unos datos básicos (edad, formación académica, años de “trabajo” y años en “política") cuyo resumen aporto:

  • Mariano Rajoy Brey, Licenciado en Derecho, Registrador de la Propiedad, 85% de su vida (7) en política;
  • Alfredo Pérez Rubalcaba, Doctor en Química Orgánica, 74% de su vida en política;
  • Cayo Lara Moya, Agricultor, 64% de su vida en política;
  • Rosa Díez González, administrativa, 83% de su vida en política;
  • Artur Mas I Gavarró, Licenciado en Económicas y Empresariales, 15% de su vida en el sector privado (8), 85% en política;
  • Susana Díaz Pacheco, Licenciada en Derecho, 100% de su vida en política.

Además de estos datos resumidos, cabe señalar que, con la honrosa excepción del Molt Honorable President de la Generalitat de Catalunya, no se encuentra referencia alguna de “trabajo” ciudadano representado estadísticamente estándar (privado), repartiendo toda su actividad no-política entre el funcionariado, el sector público o la docencia. Por esto es por lo que pienso que, así sin más, no se les puede asimilar, como ciudadanos “representantes”, a la misma categoría de los ciudadanos “representados”. Es más, por su más que evidente alejamiento de la problemática real, del día-a -día, de los ciudadanos a los que presuntamente representan, resulta obvio que el resultado no puede ser bueno para los "representados".

Y un paseo rápido, tanto por el pasado (Felipe González, José María Aznar y Rodríguez Zapatero) como por el futuro (Pablo Iglesias, Eduardo Madina o Pedro Sánchez, entre otros), no mejora la situación. En resumen, predomina la formación en Derecho, la docencia, el funcionariado, lo público y brilla por su ausencia la formación técnica —perdón Sr. Rubalcaba— y la dedicación al competitivo sector privado, tan denostado, pero realidad indudable, con paro y todo, para la aplastante mayoría de los ciudadanos (mal) representados.

Y como no se puede negar que esta situación y estos representantes, lo son de forma legal, y que esta “representación” la ostentan por delegación expresa de los “representados” a través de las elecciones, debo concluir que algo no funciona. Que el problema real de nuestra democracia es de no-representación, pero que este problema no es visto así por la ciudadanía, enfrascada en un zapping electoral en la espera infantil, inmadura y cómoda de que “los nuevos lo harán mejor”, sin darse cuenta que lo que sucede es responsabilidad suya (o nuestra) y no de sus presuntos representantes.

Y por esto es por lo que concluyo: si esto sigue así —repito, si sigue así—, sería mejor descargar de los electores su responsabilidad, institucionalizar la irresponsabilidad ciudadana y sustituir las elecciones periódicas entre listas cerradas de políticos y no-políticos que aspiran a la permanencia y a la pertenencia (9), por una Tómbola. Por un sorteo, con un buen sueldo y con obligación social y penal de aceptar y ejercer el puesto. Sin ninguna duda, estadísticamente hablando, dado que toda la clase política actual renovable sería excluida, el resultado no sería peor que lo que tenemos. Por simple cálculo de probabilidades, nos representarían ciudadanos de todo pelaje y condición, lo que incluiría, entre otros, ciudadanos competentes, no mayoritariamente abogados, éticamente solventes y acostumbrados a la competitiva lucha diaria en las trincheras de la vida, no de los partidos. Sin duda, nos representarían mejor, la Calidad aumentaría y, probablemente, en algún caso, hasta rozaríamos la Excelencia.  Lo dicho: mejor una Tómbola.

Notas:
1 – Catorce detenidos por fraude en los cursos de formación de UGT-A.
2 – Acepción 1 DRAE.
3 – Al término “representante” no le dedicaré mayor atención.
4 – Acepción 1 DRAE.
5 – Acepción 4 DRAE.
6 – Había que elegir. Y he elegido a los que encabezan sus formaciones. Por algo será.
7 – He considerado desde los 20 años, a pesar de que yo empecé a trabajar (sin comillas) con 14 y algunos de ellos entraron en política en la pubertad.
8 – Rara avis. Me quito el sombrero.
9 – No sorprende el nulo interés por la política (entendida así) de personal ajeno, independiente y competente con inquietudes sociales y de servicio a la comunidad. Que haberlo, haylo.

domingo, 16 de marzo de 2014

Corrupción «de bolsillo»

«La calidad de una proposición es inversamente proporcional al número de interpretaciones que admite». 

Corrupción potencialmente punible
(no indultable, según el ministro).
El ministro de Justicia, en un momento en el que los casos de corrupción están en el punto de mira de la sociedad, se engorda  la lista de políticos imputados, ante sonadas peticiones de indulto, tras asegurar textualmente (1) en una conferencia en Barcelona que «el Gobierno no ha concedido un solo indulto por un delito de corrupción y mientras sea yo ministro no los va a conceder», se vio forzado el día siguiente a puntualizar que se refería específicamente a «ningún político que se haya llevado el dinero a su bolsillo».

Estos son los hechos que han inspirado esta entrada. Pero no me voy a dedicar al fondo de la cuestión, es decir, a si es más o menos cierta la lapidaria, rotunda y absolutista afirmación pública de «no haber concedido un solo indulto...», ni a entrar a discutir el significado normativo (2) o coloquial del término «corrupción», temas a los que los políticos, medios y tertulianos profesionales ya les han dedicado exhaustiva atención (3). A lo que me voy a dedicar es a criticar la forma, no lo que se ha dicho, sino quién, cómo, dónde y porqué se ha dicho lo que se ha dicho, habida cuenta de que el quién es todo un ministro de Justicia y los dónde son toda una facultad de Derecho (afirmación) y el Congreso de los Diputados (puntualización). Y esta triple circunstancia, en mi opinión, es la que le concede una especial categoría.

Respecto a la primera frase (la afirmación), aceptando y concediéndole al ministro todo el derecho a presumir, sólo me permitiré calificarla de arriesgada, debido fundamentalmente a la incertidumbre inherente que subyace en el término, a pesar de su formal escapatoria basada en el irreprochable —por cierto— argumento de que el delito de corrupción «no existe» o, en sus propias palabras, «no es un delito jurídico que esté como tal delimitado en el Código Penal» (4). Es decir, evacuar una afirmación tan rotunda y pretendidamente indiscutible, apoyada en una triquiñuela formal parece más propia de un trilero (5) que de un ministro de Justicia.

Pero lo que realmente me subleva es la segunda frase (la puntualización), en especial la utilización de los términos «dinero» y «bolsillo» y la duda que me asalta en cuanto a si se han pronunciado en sentido metafórico o real. Porque, a la luz de la experiencia anterior, todo es posible. En cualquier caso, la situación la podemos replantear de la siguiente forma:

El ministro de Justicia afirma que no va a conceder ningún indulto a ningún político que «se haya llevado el dinero a su bolsillo». De lo que se desprende —y nadie lo podrá negar— que el ministro de Justicia podrá conceder el indulto a políticos que «no se hayan llevado el dinero a su bolsillo». Es decir, quedan excluidas propiedades inmobiliarias, cuentas en Suiza, dinero bajo la baldosa o el colchón (ha trascendido que algún sindicalista encausado lo guardaba allí), trajes de Armani, bolsos de Vuitton, relojes Rolex, bolsillos ajenos y cualquier cantidad que no quepa en sus propios bolsillos (el plural lo pongo yo), lo que reduce el objeto del delito a simple calderilla.

Ni que decir tiene que el tratamiento festivo únicamente pretende plasmar de forma grotesca la superficialidad con la que muchos de nuestros políticos emplean el lenguaje, tanto de forma inadvertida —por ignorancia o incompetencia— o premeditada —por perversión o intereses bastardos—, superficialidad que, en ambos casos, es criticable y exponente de la baja calidad y excelencia de quienes caen en defectos o excesos de esta índole.

Volviendo al título: corrupción minimalista, «de bolsillo», simple calderilla (Gallardón dixit).

Notas:
1  En lenguaje coloquial: «sacando pecho».
2 – Corrupción (RAE): 4. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.
3 – Quien desee profundizar en estos temas y asistir a las declaraciones del interfecto puede consultar este enlace.
4 – Aquí no se me ocurre otra cosa que decir... ¡pues a ver si lo delimitan!
5 – Trile (RAE): 1. Juego callejero de apuestas fraudulentas que consiste en adivinar en qué lugar de tres posibles se encuentra una pieza manipulada.

martes, 18 de febrero de 2014

Inmigración: Corcho y Plomo

Ya me dirán... Bizarro perfil, el del fusil.
Pasan los días y la temperatura política no baja, especialmente en la última semana, centrada en el lamentable hecho de la muerte de —hasta ahora— quince inmigrantes en su intento de ganar a nado la costa española desde la parte marroquí, separada por un cortísimo espigón, que hace la maniobra especialmente accesible y, formalmente, nada peligrosa. Porque este es el tema: la pérdida de la vida en una situación de riesgo bajo —o incluso, nulo— para quien sabe nadar. Pero sucede que a) en la playa les esperaban guardias civiles con equipo antidisturbios; b) que les llegaron a disparar pelotas de goma; c) que los inmigrantes fueron fácil e incruentamente rechazados en su primer intento de entrar por tierra por un puente (léase embudo); d) que el cortísimo espigón cuenta con una valla de seis metros de altura equipada con material punzante (¿la concertina?) y e) que, hostigados o empujados —quién sabe— desde el lado marroquí, presa de desesperación, se lanzaron al agua con la intención de llegar al otro lado.

Y sucede también que acabo de presenciar el busto sereno de la segunda de a bordo del PSOE, Elena Valenciano, en la que concurre la circunstancia de ser la cabeza de lista para las próximas elecciones europeas (porque también sucede esto: ya estamos en campaña electoral), parapetada tras un digno y teatral atril, denunciar con un porte entre severo, didáctico y ejemplar la «falta total de humanidad» de Rajoy (sic) añadiendo que «no se puede ordenar disparar contra seres humanos indefensos, extenuados y asustados que están en el mar» y que «no es gestión de fronteras, no es política migratoria. Es pura y dura humanidad» que es, precisamente, «lo que le falta a este Gobierno». Y sucede que, lo que se nos graba, lo que nos queda, lo que se nos pretende transmitir, el mensaje puro y duro es éste: la falta de «humanidad»

Y sucede también que desde la UE, no sé qué comisaria ni de qué, reconviene al Gobierno y le pide explicaciones y pronostica sanciones, explicaciones y exigencia de responsabilidades a las que se suman el resto de partidos de la oposición —que son todos—, demandando, incluso, una comisión de investigación, mecanismo que, como se ha demostrado repetidamente, no sirve absolutamente para nada, más allá de tribuna política de pim-pam-pum. 

Y sucede también que uno recuerda que cuando el PSOE gobernaba, también hubo muertos (de acuerdo, menos, sólo cinco... ¿será un problema cuantitativo?), si bien no frente a la playa (¿será éste el hecho diferencial?), que también se tuvo que defender de críticas (fundamentalmente, a su izquierda), que también utilizó material antidisturbios (incluso el Ejército y la Legión), que justificó su utilización, que tachó a los inmigrantes de «extremadamente violentos» y que en las hemerotecas y en el diario del Congreso está todo registrado (1).

Y sucede también que, en este punto, nos hemos topado de nuevo con la anti-Política, con la anti-Calidad y con la anti-Excelencia. Porque, en lugar de hacer Política (con mayúscula), nuestros políticos (con minúscula) parecen filósofos, pensadores abstractos, defensores (y detentadores únicos) de genéricos conceptos fundamentales tales como «humanidad» o «libertad», conceptos que cualquier bien nacido –sea de derechas o de izquierdas– suscribe, en lugar de proponer acciones reales, físicas, concretas, que resuelvan el problema planteado que es, no lo olvidemos, la muerte de quince desgraciados que creyeron encontrarse a las puertas del paraíso. Porque la Política es acción, acciones concretas destinada a propósitos concretos, no una colección de huecas declaraciones de intenciones o denuncias genéricas de «falta de humanidad».

Y sucede también que a uno se le ocurren muchas alternativas a la incalificable gestión del bloqueo de la incursión a nado. La primera hubiese sido dejarles pasar por el puente. Si esta medida no hubiese sido factible se hubiesen podido tender escaleras y material protector para el paso de la valla (dado que se encuentran en el lado marroquí, estas dos últimas, por falta de control, altamente improbables). Pero, una vez en el agua (avisando al otro lado, incluso mediante altavoces o a viva voz, dada la proximidad), se podían haber dispuesto balsas o lanchas de la Guardia Civil (no se dedica sólo a antidisturbios playeros) para recoger a los nadadores y trasladarlos sanos y salvos a la playa. En resumen, facilitar (incluso ayudar) el paso de la frontera.

Porque supongo que, cuando el PSOE acusa al Gobierno de «falta de humanidad», se refiere exclusivamente a la utilización de material antidisturbios, materializado en el disparo de pelotas de goma, desgraciada y lamentable utilización cuya alternativa no podía ser demasiado distinta de alguna de las apuntadas anteriormente. Pero no nos dice qué es exactamente lo que se hubiese debido de hacer. Qué es lo que hubiese hecho el PSOE. O qué es lo que hubiese ordenado hacer a la Guardia Civil. O si habría desplegado a la Legión. O qué puñetas habría hecho para no ser acusado de «falta de humanidad».

Porque esto sería hacer Política. Pero no, los políticos flotan en la superficie como corchos. Es más, yo diría que, a pesar de la inquina y las apariencias, se pasan los flotadores. Nunca se hundirán. No bucean en busca de soluciones. Unos y otros. El Gobierno con su lamentable acción y con las subsiguientes patéticas y contradictorias intervenciones absolutamente ineficaces, negando la evidencia, máxime cuando se conoce, como resulta lógico, que el incidente está grabado en vídeo y que lo ha podido ver toda España. La oposición, centrándose en argumentos genéricos y conceptuales destinados únicamente a desgastar al adversario político, agravado si cabe por la proximidad de la campaña electoral. Y en medio de todo, los inmigrantes, sujetos activos (algunos, para su desgracia, ya pasivos) de esta absoluta ineficacia política que nos asola y que, en lugar de ir al fondo del problema, los utiliza para sus bastardos fines. En definitiva, ellos son el plomo de esta triste historia. Los que, irremisiblemente, se hunden.

Y sucede también que, tras asistir a este triste, desgraciado y lamentable espectáculo, uno necesita escribir, necesita expresar de forma indeleble su protesta individual por esta incompetente clase política cuyo sectarismo les impide unir fuerzas para afrontar retos estratégicos de largo alcance, para consensuar lo que se ha dado en llamar «políticas de estado», que excedan el limitado, interesado y miope horizonte partidista de las próximas elecciones y la eventual «pérdida de poltronas». Y aquí me vienen a la cabeza múltiples ejemplos que están en la mente de todos, ejemplificados por esta malsana y contagiosa costumbre de declarar que «esta ley, y esta otra y... quedarán derogadas exactamente al minuto siguiente del cambio de la tortilla». Política constructiva, sin duda.

Nota 1 (de los periódicos):
  • Junio 2005: En Melilla, ante un intento con escaleras, Antonio Camacho, secretario de estado de seguridad, defendiéndose de IU y ERC por reprimirlo con dureza dice «existe un problema humano, pero los que primero infringen la legislación de Extranjería son los subsaharianos que pretenden entrar en ocasiones de manera especialmente violenta».
  • Septiembre 2005: Antonio Hernando, portavoz de inmigración en el Congreso, defiende la «frontera política» (refiriéndose a la valla) porque si no «no hay forma de detener este flujo migratorio».
  • Octubre 2005: Jose Antonio Alonso, ministro del interior, 94 heridos en Ceuta por «la propia concertina», no por los medios antidisturbios ni por acción policial. Pues que bien, se lo han hecho solos, añado yo.
  • Junio 2006: Justo Zambrana, subsecretario de interior, justifica el uso de material antidisturbios ante el «violento asalto» de 300 inmigrantes, con el resultado de 3 muertos en nuestro lado y 2 en lado marroquí.
  • Puede seguir, pero ya me cansé...

miércoles, 12 de febrero de 2014

Voto secreto, Coño público

La verdad es que me lo han puesto «a huevo». Y utilizo esta palabra con pleno conocimiento de causa, emulando su sonada utilización por parte del presidente del Congreso (si bien es cierto que robada por un micrófono indiscreto) e intentando ponerme a la altura del debate parlamentario. ¿Porqué? Pues porque no esperaba encontrar tan rápido un tema al que hincarle el diente. Y el catalizador ha sido la jornada de ayer en la cámara magna, en el templo donde se retratan diariamente —excepto en sus prolongados y reparadores períodos vacacionales— nuestros «representantes».

Deseo puntualizar que en estas reflexiones no se va a efectuar ningún juicio de valor sobre el protagonista principal: la Ley Orgánica de Protección de los Derechos del Concebido y de la Mujer Embarazada (vulgo despectivo: Ley del aborto de Gallardón), más allá de señalar que se encuentra en fase de anteproyecto y que ya está dando mucha guerra, como lo demuestra la sesión de ayer.

Aquí, voto público... ¡¡¡ SIEMPRE !!!
El objeto principal de reflexión es el voto «secreto» en la Cámara. Por descontado, no voy a poner en duda su legitimación democrática —que es la máxima—. Lo que voy a criticar es su utilización en un foro —el más importante— donde la transparencia debería ser la norma fundamental. Creo indiscutible el derecho de todos nosotros —los clientes— de conocer el voto de nuestros representantes, lo que implica que debe ser público. Formalmente, no hay nada que objetar, dado que el Reglamento del Congreso lo permite (1) y se ha solicitado y realizado conforme a lo reglamentado, pero sorprende que esta modalidad se haya utilizado con anterioridad únicamente en dos ocasiones (2), lo que le da un carácter exótico, de singularidad indiscutible, que me lleva a extender mi reflexión a las causas de este extraordinario suceso.

Es bien sabido que —en este caso, vulnerando el Reglamento (3)— las votaciones de cada grupo son un reflejo gregario y masivo de la postura del partido, expresada sin ambages —incluso gesticulando— por el portavoz, en un papel que, desgraciadamente, se percibe como el de pastor de un rebaño (me resulta increíble que ellos no perciban lo mismo). Y que toda desviación del balido colectivo es severamente castigada. Pero, a fin de cuentas, no se esconden —probablemente, ni les importa— y las votaciones son públicas. Podríamos pues suponer que, en contadas ocasiones —tres, hasta la fecha—, a algunos diputados les da la vena democrática extrema y se sienten impelidos a rehuir reglamentariamente la obediencia gregaria, solicitando el voto «secreto».

Pero no es así. En este caso, fue solicitada por el principal grupo de la oposición para votar una proposición «no de ley» de retirada INMEDIATA —las mayúsculas son mías— del anteproyecto de Gallardón. Pero no se engañen, no se trataba de elevar el nivel democrático de la práctica parlamentaria, sino de abochornar al partido del Gobierno, explotando hipotéticas —y deseadas— discrepancias en su seno, para ponerlas en evidencia. Una justificación bastarda, en ningún modo práctica ni altruista, dado que conocían de antemano el resultado: la pérdida de la votación (4). Es decir, un jueguecito de baja estofa política que nada aporta al fondo del problema, que existe y es importante. Por si esto fuera poco, los miembros del grupo del Gobierno, siguieron el juego y, haciendo tabla rasa de sus convicciones declaradas, hicieron piña con el único objeto de «devolver la pelota». Ejemplarizante.

Pero no acabó ahí la cosa. Como un reflejo más de la (escasa) altura dialéctica de algunos de nuestros representantes, una parlamentaria concluyó su intervención con la contundente deposición: «Señorías, en una frase: en mi coño y en mi moño mando yo y solamente yo», frase que me libraré muy mucho de discutir por su generalidad, probablemente extensible a la totalidad del género femenino (con excepción de sus estancias en la peluquería —aclaro: solamente en el caso del moño—).

Lo dicho: Voto secreto, Coño público, cuando mi sensibilidad como cliente político hubiese preferido precisamente lo contrario: Voto público y Coño secreto.

Calidad, Excelencia y... Política: ¿Dónde estáis?

Notas:
1 - Si lo solicita una quinta parte de los diputados (70 de 350).
2 - El GAL (1995) e Irak (2003).
3 - «El voto de los Diputados es personal e indelegable...» Artículo 79.
4 - 151 si, 183 no, 6 abstenciones  (PP, presentes179 de 186).

lunes, 6 de enero de 2014

NC14 – ¿Opacidad? ¿Transparencia? Humo :-(

Finalizaba el período festivo y me había resistido a seleccionar temas para el blog, no por falta de eventos —discursos de reyes y líderes mayores y menores, cartas y memorandos a la UE, etc.— ni de ganas, sino por la dificultad de descargarlos de carga ideológica, condición indispensable para el tratamiento aséptico y forense que se les pretende dar a estos artículos, con el foco puesto, exclusivamente, en la eficacia (Calidad) y eficiencia (Excelencia) de nuestros proveedores, los políticos (de hecho, de la Política en general), y en la satisfacción de nuestras necesidades y expectativas como clientes.

Y en estas, resulta que ayer, en El Mundo, bajo el explícito título «La opacidad de la Agencia Tributaria» me topo con la siguiente —y estupefaciente— información, relacionada íntimamente con la reciente entrada «Estaba llena de socialistas»:

«El Gobierno no sabe a cuántas personas ha destituido».

«El Gobierno asegura en una respuesta parlamentaria a UPyD que desconoce cuántos ceses se han producido y el número de inspectores con los que cuenta en la actualidad».

Y esto es lo que me ha llevado a emplear parte del día festivo en practicar el noble arte de la reflexión y la escritura y a efectuar una búsqueda de fuentes algo más extensa de lo habitual, con objeto de reducir el tema a evidencias objetivas, razonablemente exentas de sesgo ideológico o subjetivo.

Todo empieza así:

Pregunta por escrito 184/028649 (Alvaro Anchuelo, UPyD)
«1 ¿Cuál es el número exacto de ceses que se han producido entre los Inspectores en puestos de libre designación entre el 1 de enero de 2012 y la fecha de hoy?».

Más claro y conciso, imposible. Respuesta:

BOCG. Congreso de los Diputados, serie D, núm. 382, DE 26/12/2013
Típica respuesta de un político estándar.
«En relación con la información solicitada sobre el número exacto de ceses que se han producido entre los Inspectores de Hacienda del Estado en puestos de libre designación entre el 1 de enero de 2012 y la fecha actual se indica que no es posible facilitar el dato porque cualquier nombramiento en un puesto de libre designación necesariamente implica el cese en el puesto que se venía ocupando anteriormente».

«No es posible facilitar el dato porque...» Explicación incomprensible, fundamentada en el peregrino argumento de que, al promocionar de puesto, el número total de plantilla permanece constante (+1 – 1 = 0), invalidado por las vegetativas altas o bajas que se dan en todas las organizaciones.

«Los cambios en los equipos directivos tienen relación con la capacidad de auto-organización reconocida a las Administraciones Públicas y con los procesos de renovación que se producen en las organizaciones, con el objetivo de alcanzar mayores niveles de eficacia en el ejercicio de las funciones que tiene encomendadas...».

Descalificadora referencia a los «procesos de renovación» que invalida la provisión endogámica de puestos de libre designación a que ha hecho referencia anteriormente («cualquier nombramiento...», es decir, renovación = 0). Y dado que hablamos de las mismas personas físicas en puestos distintos, la referencia al aumento de los «niveles de eficacia» resulta, cuando menos, aventurada y enternecedora.

«El número de puestos de libre designación actualmente existente en la Agencia Tributaria para el colectivo de los Inspectores de Hacienda del Estado es el que se estima adecuado en este momento...».

Caramba. Obvio. ¿Qué van a decir? Mira que si no se estimase adecuado... Particularmente, esta afirmación plasmada en un escrito oficial firmado por el Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, me parece una ofensa a la inteligencia y me resisto a creer que no se haya incluido con ánimo de “tocar las pelotas” y “marcar el territorio”.

Llegado a este punto, creí oportuno resolver la referencia a «la capacidad de auto-organización reconocida a las Administraciones Públicas»:

Web de la Agencia Tributaria (Información institucional)
«Como tal entidad de derecho público, cuenta con un régimen jurídico propio distinto al de la Administración General del Estado que, sin menoscabo de los principios esenciales que deben presidir toda actuación administrativa, le confiere cierta autonomía en materia presupuestaria y de gestión de personal».

Bueno, parece que el Sr. Secretario de Estado tiene «cierta» parte de razón. Veamos qué dice la Ley:

Ley 31/1990, de 27 de diciembre (artículo 103)
Tres. Organos rectores.
1. Los Organos rectores de la Agencia serán el Presidente y el Director General.
El Presidente será el Secretario de Estado de Hacienda o la persona que al efecto designe el Gobierno a propuesta del Ministro de Economía y Hacienda, y que tendrá rango de Secretario de Estado.
El Director General, que tendrá rango de Subsecretario, será asimismo nombrado por el Gobierno a propuesta del Ministro de Economía y Hacienda.

2. Corresponde al Presidente...:
a) Aprobar la relación de puestos de trabajo y la oferta de empleo de la Agencia, así como sus modificaciones.
c) Aprobar la estructura orgánica de la Agencia y los nombramientos y ceses del personal directivo.

3. El Director General le corresponden:
- Ejercer la dirección del personal y de los servicios y actividades de la Agencia.
- Contratar al personal en régimen de derecho laboral o privado, dentro de los limites de la relación de puestos de trabajo aprobada.

4. ...La Agencia seleccionará su personal por medios objetivos basados en convocatoria pública, con excepción del de carácter directivo,...

O sea, el Presidente aprueba la relación de puestos de trabajo (luego, existe), la oferta de empleo y los nombramientos y ceses del personal directivo (¿acaso él o sus asesores no saben contar?) y el Director General ejerce la dirección y la contratación del personal. Además, a modo de inquietante guinda, sabemos que, por Ley, el personal directivo (no el de confianza, que ni se cita) no se selecciona por medios objetivos (¿...?) ni por convocatoria pública. Lo dicho, inquietante y, probablemente, ilustrativo de su ineficacia.

Conclusión objetiva:
A la vista de las evidencias anteriores, no parece aceptable el desconocimiento del número de ceses ni las peregrinas justificaciones, indicativas, más que de la pretendida autonomía o independencia argumentada, de una absoluta ineficacia — más bien, no saber ni contar, lo que para una Agencia Tributaria es particularmente sangrante— que, de ser cierta, representaría la institucionalización de un monstruo (mal) autogestionado dentro de la Administración y de no ser cierta —me resisto a aceptar que se desconozca el número de ceses— una desfachatez y una falta de respeto al demandante y, por extensión, al Congreso y a todos nosotros, los representados. En cualquiera de ambos casos, flagrante No Conformidad por incumplimiento de las ingenuas expectativas generadas por la recién aprobada Ley de Transparencia, personalizada en el firmante del desaguisado, el Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, extensiva al Ministro de Hacienda, responsable primario de las designaciones del Presidente y Director General.

Conclusión subjetiva:
El Mundo habla de opacidad, aunque lo que se nos vende es que los cargos de libre designación —los inspectores de Hacienda o los cargos directivos, que no queda claro—, en lugar de opacos son transparentes, porque la luz y los taquígrafos pasan a su través sin dejar huella. Y la respuesta del Secretario, ni es opaca ni es transparente. Es humo, mucho humo.

Nota: Se desconocen las consecuencias «políticas» de la incalificable respuesta parlamentaria que nos ocupa. Bueno, la verdad es que no me he molestado en buscarlas.

domingo, 22 de diciembre de 2013

NC13 – (in)Competencia eléctrico-ministerial :-(

Una bombilla, como todos, «indignada»
Menuda semanita, verdadero filón de temas (registros en sedes PP y UGT, correos Blesa/Aznar, ley del aborto, etc.) todos ellos ejemplo de Calidad y Excelencia política. Pero vamos a fijar la atención en el que más brilla: la luz, verdadera cadena de despropósitos que nos ha sacudido diariamente como si hubiésemos puesto los dedos en el enchufe (eléctrico, no político) y que han representado el récord mínimo de supervivencia práctica de una Ley, el cual ha quedado establecido en un día (aproximadamente).


Como siempre, vamos a abordar el tema desde la percepción del cliente político, el hombre de la calle, de quien se alimenta y se indigesta con los titulares de los medios de comunicación, titulares que comentaremos adecuadamente, de tal forma que nos permitan llegar a conclusiones relacionadas con la (in)satisfacción de nuestras necesidades y expectativas y a la declaración —generalmente— de una No Conformidad.

lunes, 16-12-2013
La Vanguardia: «La Ley del Sector Eléctrico que se aprobará el próximo jueves debe acabar definitivamente con el déficit de tarifa —la diferencia entre el coste real de producción y el dinero que pagan los usuarios—, cuyo montante supera los 26.000.000 €» (Ministro Soria).

miércoles, 18-12-2013
La Vanguardia: «Soria rectifica de nuevo y subirá la luz en enero por la parte regulada», «El alza total dependerá de la subasta de mañana, pero podría superar el 6%», «El pasado 3 de diciembre el ministro afirmó “los consumidores no van a pagar el déficit de tarifa”».

El Mundo: «Hay “tarifazo” para 15 años», «Soria remarcó ayer que la luz ha subido un 0,9% en 2013».

viernes, 20-12-2013 (se conoce el resultado de la subasta: aumento del 26% = 11% del recibo en Enero).
La Vanguardia: «Freno al tarifazo», «El Gobierno estudia un decreto que derogue el sistema de cálculo», «Esto el Gobierno lo ve inaceptable. No se corresponde en absoluto con las proyecciones» (Ministro Soria).
«La escasa pluviosidad hace prever un trimestre con poca generación hidráulica; tampoco se augura que haga mucho viento y todo aboca a una mayor utilización de los ciclos combinados» (Diversas fuentes de “las eléctricas”).

El Mundo: «Soria huye hacia adelante», «Soria se esforzó en desvincular el resultado de la subasta de la Ley de Reforma del Sector Eléctrico aprobada ayer en el Congreso», «El PP aprueba su reforma eléctrica con ayuda de CiU», «Esta reforma es una auténtica barbaridad. La política energética del Gobierno está arruinando a la industria» (Pere Macías, portavoz de CiU en el Congreso, en todo un ejemplo de coherencia).

sábado, 21-12-2013
La Vanguardia: «Competencia presentará otra propuesta de subida de la luz para enero», «El Consejo de Ministros aprobará un decreto con los cambios en su próxima reunión» .

«Las normas vigentes no resuelven cómo fijar el precio» (Vicepresidenta Sáenz de Santamaría).

El Mundo: «Soria improvisa un sistema para fijar el precio de la luz 24 horas después de su reforma eléctrica».

«Otra reforma 24 horas después»,. «No sé en base a qué argumento podían decir de entrada que la subasta se había hecho de una manera muy transparente (...) ya que da la impresión a medida que pasan las horas de que no ha sido así» (Ministro Soria a Radio Nacional).

«El objetivo de Industria es que sea un mecanismo objetivo ligado a distintas variables que recogen el precio del mercado» (Vicepresidenta Sáenz de Santamaría).

domingo, 22-12-2013
La Vanguardia: «El pulso entre Gobierno y empresas finiquita la reforma eléctrica».
«Los expertos opinan que “hay que empezar desde cero” y diseñar otra reforma».
«El choque entre el Gobierno y las eléctricas sube de tono».

El Mundo: «Las eléctricas culpan a Soria del “tarifazo”».

Conclusiones:
Visto lo visto, superado el mareo y el intenso dolor de cabeza producido por esta avalancha de informaciones inconsistentes, desagradables y contradictorias, que atentan directamente a la salud física y psíquica de los sufridos clientes, entre los que me incluyo, declaro con rotundidad una No Conformidad contra el ministro Soria, como cabeza visible del desaguisado, el cual, por extensión, es responsabilidad de todos nuestros dirigentes políticos en el sector energético desde hace, al menos, 15 años. Y la fundamentaremos así (simplificando mucho):
  • El 56% del recibo corresponde al lavado de déficit tarifario acumulado por decisiones y errores políticos desde hace lustros. Es decir, no se corresponde con el consumo del período que pagamos.
  • El resto (44%) corresponde —remotamente— al consumo, y su precio para el próximo trimestre, para casi 20.000.000 de familias, se establece en una subasta on-line en la que participan mayormente tiburones —en fino, operadores— financieros como Morgan Stanley, Goldman Sachs, Barclays o Banco Santander, todos ellos, como se sabe, importantes productores de electricidad (es coña).
  • Este precio fijo es el que deberán pagar las comercializadoras —curiosamente, casi todas también fabricantes— a los tiburones, los cuales compran día-a-día —u hora-a-hora—  la “luz” a los productores al precio fluctuante de mercado.
  • El precio de la subasta se ve afectado —entre otros factores «objetivos»— por «la escasa pluviosidad que hace prever un trimestre con poca generación hidráulica; tampoco se augura que haga mucho viento y todo aboca a una mayor utilización de los ciclos combinados». Es decir, por la bola de cristal meteorológica.
  • Incomprensiblemente, este estrafalario sistema de fijación de precios para el consumo y la composición del recibo no está incluido en la Ley del Sector Eléctrico aprobada el jueves.
  • Incomprensible porque, además de afectar gravemente al bolsillo de los consumidores de a pie, el coste energético representa al segundo rubro en importancia —tras los laborales— en el coste industrial de nuestras empresas.
  • Incomprensible también porque al déficit de tarifa hay que añadir el exagerado tufo de déficit de competencia de mercado, sesgado por el peculiar formato de subasta, proclive, sin duda, a manipulaciones bastardas, evidentes hasta para un lego en la materia.
  • Por último, añadir a la impresión subjetiva de falta de competencia del mercado, la  evidencia objetiva de falta de competencia de este ministro, extensiva al Gobierno, capaz de alumbrar una Ley de tan exiguo recorrido práctico y de agredirnos con continuas declaraciones contradictorias.
«Nuestras instituciones políticas se han creado para un mundo que ya no existe... Nuestros jóvenes tendrán que crear una nueva democracia... La última campaña electoral en Francia ha sido una campaña de prostáticos» (Michel Serres, historiador y filósofo). Pues mira que en España...

NOTAS:
Comentarios de terceros (no del Gobierno ni de las eléctricas) dignos de mención jocosa:

sábado, 21-12-2013. El Mundo:
«El PP culpa al anterior gobierno socialista de la deuda acumulada del sistema, que al final de este año rondará los 27.000.000 €». Más demagogia barata: con todo lo malo que es esto – 56% del total, 15 años para lavarla–, sólo representa el 0,8% del aumento en el recibo de Enero.

«La luz sería un 15% más barata». «En Cataluña tendremos un mecanismo que garantizará que nadie pasará frío en su casa por motivos económicos» (Felip Puig, Conseller —otro ministro, éste de la tribu— de Empresa y Ocupación). Trascendentes términos: «mecanismo», «nadie». Y que más... Me pregunto, ¿se lo creerán? Temo la respuesta.

sábado, 14 de diciembre de 2013

NC12 - 3.300 Super Presidentes :-(

Uno de los 3.300
Hoy la fría noticia supera toda mi capacidad imaginativa, hasta el punto de que, incapaz de extractar, me veo forzado a transcribirla en su totalidad (los resaltados y los subrayados son míos):

11-12-2013 (El Mundo. Carlos Segovia)

Más de 3.300 empleados de las empresas públicas tienen mejor sueldo que el de Rajoy.

Más de 3.300 trabajadores de empresas del Estado ganan más que el presidente del Gobierno, según el informe que el Tribunal de Cuentas ha remitido al Congreso de los Diputados. Éste es el número de trabajadores de empresas públicas dependientes de la Administración Central con una retribución bruta anual de más de 90.000 euros.

El sueldo de estos miles de empleados del sector público empresarial contrasta con los 75.000 euros brutos que ingresa oficialmente al año Mariano Rajoy.

El órgano fiscalizador señala también que a cierre de 2011, el último ejercicio analizado, existen 11.672 empleados adicionales de empresas públicas que ganan como media entre 54.000 y 90.000 euros. Según sus conclusiones, el sector público empresarial estatal destina cada año más de 5.000 millones de euros a los más de 190.000 trabajadores de su sector empresarial, lo que supone una retribución media de 33.600 euros, que hay que comparar, según el Tribunal de Cuentas, con los 22.800 euros del salario medio general en España (incluidos funcionarios y sector privado). «Esta diferencia se debe, fundamentalmente, a que muchas de las entidades del sector público empresarial estatal tienen entre su personal una alta proporción de plantilla con titulación universitaria, cuyas retribuciones elevan la media general», justifica el informe.

El grupo Aena presenta la retribución media más alta en su plantilla, con 57.300 euros de media bruta anual en 2011, aunque en este caso, se tiene en cuenta «el colectivo de 2.400 controladores aéreos», cuyas retribuciones «han contribuido a elevar la media». Sigue en la clasificación la Corporación RTVE, con 47.800 euros, pero el Tribunal resalta que el 40,9% de su personal son titulados superiores. En tercer puesto aparece Renfe, con un sueldo medio bruto de 46.800 euros, incluido «el colectivo de maquinistas que, aunque no pertenece a la categoría profesional de titulado superior, percibe unas retribuciones superiores a la media general». El 22,5% del personal del grupo ferroviario es titulado superior. Algo menos, el 18,9% dispone de esa titulación en el grupo de astilleros Navantia, donde el sueldo medio es de 43.700 euros.

El informe fiscaliza el grado de cumplimiento del solemne anuncio del entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que se iba a acometer una racionalización del sector público empresarial, con extinciones de sociedades públicas y reducción de su número de consejeros y directivos dentro de un plan de austeridad. El resultado de aquel plan es desolador, según las conclusiones del Tribunal de Cuentas, y muestra la resistencia del propio sector público empresarial a afrontar cambios. El informe dedica un capítulo a analizar «entidades con un nivel de actividad reducido» y destaca cinco (ver gráfico adjunto) «con una cifra de negocios igual a cero» pero «con una plantilla de entre uno y 11 empleados». «En todas ellas existía un consejo de administración con un número de miembros similar o superior al de sus trabajadores y que eran retribuidos por la asistencia a sus reuniones». Y además, en el último año fiscalizado, registraron pérdidas.

El Tribunal de Cuentas llama la atención sobre Rumasa S.A. creado tras la expropiación del imperio de Ruiz Mateos en 1983 y que «se centra principalmente en la gestión del archivo de documentación de ese proceso, en el seguimiento de los procedimientos judiciales abiertos, así como en la realización de inversiones en deuda pública, que a finales de 2011 presentaban un saldo de 151,87 millones de euros».

En Rumasa S.A. trabajan, según el informe, nueve personas con una retribución media de 66.000 euros. Sin embargo, los miembros del consejo de administración son 12, con un reparto total de dietas de 117.000 euros. En 2011, Rumasa perdió 1,5 millones.

También destaca Infraestructuras y Equipamientos Hispalenses, creada en 1990 con motivo de la celebración de la Expo de Sevilla. Actualmente «su actividad consiste en la gestión de su escasa tesorería y en la propiedad del 30% del estadio Olímpico de Sevilla». El actual Gobierno ha aprobado que sea absorbida por la Sociedad de Gestión Inmobiliaria de Patrimonio, pero en 2011 daba empleo a cuatro personas, con una retribución media de 61.000 euros, tutelados por media docena de miembros del consejo de administración. Perdió ese año 387.000 euros.

La Sociedad de Gestión del Proyecto Aletas se creó en 2007 para gestionar obras y servicios en Puerto Real (Cádiz) pero «por problemas medioambientales carece casi de actividad». Dispone de 20 millones de euros en tesorería y cuenta con un empleado retribuido con 120.000 euros. Se trata, según el Registro Mercantil, de Carmen Rodríguez Ares, inspectora de Hacienda que fue subdirectora general cuando era ministro de Trabajo Manuel Chaves. El consejo de administración de esta sociedad reúne a 12 personas que cobraron 88.000 euros en dietas en 2011. Lo preside la subsecretaria de Hacienda, Pilar de Platero. La entidad perdió 216.000 euros.

El Tribunal de Cuentas concluye que Zapatero alcanzó un ahorro de apenas 331 millones en 2011. De 243 entidades empresariales causaron baja 42, un 17%, y actualmente el Tribunal de Cuentas afirma en su informe que hay aún «23 sociedades mercantiles con un nivel de actividad significativamente reducido, resultando, por tanto, cuestionable la conveniencia de su permanencia en el sector público empresarial estatal».

¡¡¡ Joder !!! Sobran más palabras.

No Conformidad sí, pero ¿contra qué? ¿Qué requisito se vulnera? ¿Qué compromiso se rompe? Probablemente ninguno que sea evidenciable objetivamente ni que esté reflejado explícitamente en programa o documento alguno. Pero representa un atentado al sentido común y a nuestros bolsillos. Porque, abstracción hecha de la capacidad o incapacidad de los Presidentes del Gobierno para ejercer su cargo, resulta ofensivo y abracadabrante que existan empresas públicas con más consejeros que empleados —supongo que se aconsejarán a sí mismos—, que 3.300 apesebrados reciban de nuestros impuestos más alfalfa que el Presidente y que éste y los anteriores, lo toleren. Y que nosotros, los sufridos paganos, también.

Porque nadie debería cobrar más que el Presidente. Y hoy, aquí, ahora, analizando esta No Conformidad, no me importa lo que cobre, su (in)competencia ni lo que (no) haga.

sábado, 7 de diciembre de 2013

NC11 - «Estaba llena de socialistas» :-(

Ha querido el destino que el primer artículo tras la travesía del desierto haya coincidido con la celebración del 35 aniversario de la Constitución, acontecimiento político estrella del año, con independencia de juicios de valor sobre su calidad y excelencia, juicios de índole general que no tienen cabida en este blog, dedicado exclusivamente a someter a auditoria acontecimientos particulares —relevantes desde mi personal punto de vista— protagonizados por nuestros políticos, de los que se han hecho eco los medios de comunicación, fuente natural de la experiencia percibida como clientes que somos.

Pues parecen simpáticos(1)...
Por esto es destacable que nuestro preclaro ministro de Hacienda, señor Cristóbal Montoro, haya acaparado el protagonismo y los titulares en los medios efectuando, en la recepción oficial en el Congreso, unas declaraciones que, a pesar de darse en una conversación informal, estaba obligado a esperar tuvieran la amplia cobertura que han tenido, lo que le da un tufo de premeditación, alevosía y, me atrevería a añadir, de irresponsabilidad, solamente justificable desde el sectarismo y el desprecio más absoluto a las buenas prácticas políticas, al partido de la oposición y, lo que es peor, a los simpatizantes y militantes que de buena fe se reconocen en la peyorativa frase que hemos elegido —nosotros y los medios— como título.


07-12-2013 (El Mundo)
  • Bajo el titular destacado a dos columnas con gran caja tipográfica: ”Montoro aclara: «Estaba llena de socialistas»”, se puede leer: ”El «relevo» producido en el equipo directivo de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) le ha servido para saber que la cúpula de la Unidad de Grandes Contribuyentes estaba «llena de socialistas»”.
  • ”El ministro se empeñó en transmitir que los 29 ceses son «relevos» como los que hay en «cualquier empresa»”.
  • ”Desde Bruselas, el ministro de Justicia apuntó que las decisiones de renovación de varios altos cargos de la Agencia Tributaria «son las acertadas»”.
  • ”Rubalcaba le acusa de hacer una «caza de brujas» por su «paranoia política» ¿Qué problema hay? ¿O es que todos tienen que ser del PP, vírgenes y mártires?”.
07-12-2013 (La Vanguardia)
  •  ”El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, aseguró que el relevo que se ha producido en el equipo directivo de grandes contribuyentes le ha servido para conocer que esa unidad  «estaba llena de socialistas»”.
  • ”Montoro insistió que los 29 ceses son «relevos» normales, como cuando en las grandes empresas se cambia a la dirección y los presidentes de las mismas nombran en los puestos claves a directivos de su confianza”.
  • ”La vicepresidenta del Gobierno. Soraya Sáenz, se manifestó en la misma línea que Montoro al decir que los cambios de los 29 funcionarios se enmarcan «dentro de la normalidad»”.
  • “Según el ministro de Justicia, las decisiones tomadas «son las acertadas» dijo. «Creo que la Agencia Tributaria española funciona a niveles superiores al resto de agencias de la UE»”.
Es que no hay por donde cogerlo. Vayamos por partes: Por lo visto ha necesitado dos años para darse cuenta de que la Agencia era un nido(1) de socialistas, claro indicativo de su incompetencia, dando por supuesto —esto es retórico— que el tardío descubrimiento era un lastre intolerable para su departamento. Y además, se ha enterado por el relevo en el equipo directivo. Ergo, si no se produce el relevo, la cúpula(2) seguiría llena de indeseables. Pues hemos tenido suerte. Con esta cúpula se comprenden todos nuestros males.
En principio, debemos felicitarnos también porque el ministro asocie sus decisiones con las habituales en cualquier empresa. Y esta generalización le honra. Pero me gustaría también que la aplicase a la reacción empresarial habitual: despedir inmediatamente a cualquier directivo que hubiese mantenido en su cúpula jerárquica a 29 indeseables durante dos años y que lo declarase públicamente —por poner un ejemplo— en la comida de Navidad.
Aunque, indudablemente, debe sentirse muy reforzado por el soporte del ministro de Justicia, quien legitima su actuación considerando acertada la limpieza del nido. Caramba con el ministro. Como observador perplejo no puedo menos que opinar que la decisión es cualquier cosa menos justa. Será apropiada, adecuada, justificada, sectaria, interesada, etc., etc. Pero ¿justa? NO. Además, en un alarde de sinceridad, considera que la Agencia funciona «a niveles superiores al resto de agencias de la UE». No lo dudo, por lo menos, para sus partidistas intereses. Por lo tanto, tarjeta roja también al ministro de Justicia.

Concluyendo, la No Conformidad queda expresada así:
  1. Al ministro Montoro por la evidencia objetiva de su manifiesta incompetencia por mantener dos años a personal incompetente —según sus particulares requisitos— en la cúpula de la Agencia Tributaria;
  2. Al ministro Montoro por referirse a los relevados como «socialistas» categorizando como clase indeseable —por incompetente— a todo el colectivo abarcado por el término, sin aportar evidencia objetiva alguna de ello;
  3. Al ministro Montoro por tratar a sus clientes políticos —es decir, a nosotros— como subnormales, pretendiendo equiparar su gestión  —por lo menos, en el caso que nos ocupa— con la «habitual» gestión empresarial;
  4. Al ministro Gallardón por definir como «acertada» y, por extensión, «justa». un decisión arbitraria o, como mínimo, no soportada por evidencias (ver 2);
  5. A la vicepresidenta Sáenz por conceder la categoría de «dentro de la normalidad» a los despropósitos expresados en las anteriores desviaciones de la mínima «normalidad democrática» exigible;
  6. Al jefe de la oposición Rubalcaba por emplear un lenguaje chusco totalmente inapropiado desde los dos puntos de vista: el emocional, por el disgusto o insatisfacción legítimamente sentida por una parte de la clientela política y el práctico, por la previsible ineficacia que se daría en una Agencia Tributaria llena de vírgenes y mártires, inaceptable incluso para el PP.
En resumen... poca Calidad y menos Excelencia.

Notas:
1 – Permítaseme —en línea con el tono general del discurso político— esta simpleza.
2 – Observen: no estamos hablando de 29 curritos administrativos perdidos en las catacumbas del ministerio. Estamos hablando de «la cúpula».

miércoles, 27 de junio de 2012

NC10 - Secuestrados :-(

Este es el término. Los contendientes políticos mantienen su juego empeñados en un debate nominalista centrado en la pronunciación explícita de la palabra “rescate”, cuando, como veremos a continuación, la realidad es que nos hemos auto-secuestrado e ignoramos la esencia del rescate. Es decir: cuánto, cómo y cuándo habremos de pagar. A fin de cuentas, esta es la forma habitual en que suceden los secuestros. Primero se produce el secuestro y después empieza la preocupación y la incertidumbre, a la espera de una llamada telefónica de los secuestradores que imponen las condiciones del rescate. Y esto es exactamente lo que está sucediendo. En nuestro caso, a la espera de la negociación de las condiciones con la UE.

El momento del secuestro
De nuevo es necesario puntualizar que en este blog nos abstenemos de efectuar juicios de valor sobre la bondad, la necesidad o la oportunidad de los sucesos comentados, limitándonos a evaluar la conformidad o no conformidad de las actuaciones de nuestros políticos con nuestras necesidades y expectativas, mediante un análisis de los hechos relacionados aparecidos en los medios. Empezamos (los resaltados y subrayados son propios):

  • 22-06-2012 “La crisis del sistema financiero. 62.000.000.000 de euros”(1) (La Vanguardia. Portada). Nunca había visto tipo de letra más grande. Exactamente ¡cuatro centímetros! (2).
  • 22-06-2012 “62.000.000.000 bastarían a la banca en el mayor desastre” (El Mundo. Portada). Sorprende el condicional ¿escepticismo? ¿incredulidad?
  • 22-06-2012 “España necesita hasta 62.000.000.000 para sanear la banca” y sigue “El Eurogrupo fuerza a Rajoy a pedir el rescate antes del lunes” (El País. Portada).
  • 22-06-2012 “Italia no va a requerir ayudas en el futuro” (Mario Monti. El País. Portada).
  • 23-06-2012 “Donde hay solidaridad tiene que haber control (Angela Merkel en la reunión de “los cuatro” en Roma. La Vanguardia).
  • 23-06-2012 “Queremos mayor integración política, bancaria, fiscal y económica” (Mariano Rajoy en la reunión de “los cuatro” en Roma. El Mundo).
  • 23-06-2012 Merkel se niega a financiar de forma directa a los bancos españoles” (El País).
  • 26-06-2012 “Hacienda prepara la subida del IVA reducido”, “Rajoy anuncia medidas ‘difíciles’”, “Guindos formaliza el rescate bancario” (La Vanguardia. Portada).
  • 26-06-2012 “Rajoy rectifica y anuncia otro ajuste con medidas ‘difíciles’” (El Mundo. Portada).
  • 26-06-2012 “Tengo el honor de dirigirme a Usted para solicitar formalmente asistencia financiera…”, “La elección del instrumento concreto tendrá en consideración las posibilidades disponibles en la actualidad…”, “…por un importe suficiente…hasta un máximo de 100.000.000.000 de euros” (Carta de Guindos a la UE. El Mundo).
  • 26-06-2012 “No tengo duda de que esto se llama rescate, “Las recomendaciones de la UE son ahora obligaciones, son vinculantes, y agregó que esto incluye “subir el IVA y asegurar la reforma laboral y de las pensiones” (Joaquín Almunia, comisario europeo de Competencia, miembro del PSOE. El Mundo).
  • 26-06-2012 “La ‘troika’ emprende el camino a Madrid” (El Mundo).
  • 27-06-2012 “Hacienda sopesa suprimir la deducción por vivienda” (La Vanguardia. Portada).
  • 27-06-2012 “El déficit del Estado se sitúa en el 3,4% y alcanza el objetivo del año (La Vanguardia).
  • 27-06-2012 “Rajoy camino de incumplir el déficit pactado con Bruselas” (El Mundo. Portada).
  • 27-06-2012 “Rubalcaba anuncia su negativa rotunda a la subida del IVA” (El Mundo).
  • 27-06-2012 No, mientras yo viva, sentencia la canciller alemana sobre los eurobonos (El Mundo).
  • 27-06-2012 “Ligar la creación de los eurobonos a la vida de una persona hace que todo sea más complicado” (García-Margallo, Ministro de Asuntos Exteriores. El Mundo).
  • 27-06-2012 "La recesión se acentúa. Baja el consumo" (Banco de España. Boletín radiofónico).

Resulta difícil añadir algo. La secuencia de hechos y declaraciones revela la caótica situación en que nos encontramos, la cual combinada con la poca Calidad y Excelencia de nuestra clase política (y aquí, incluyo a la europea), configura un panorama sombrío en extremo. A pesar de ello, hoy le debemos dar la razón a Rajoy cuando el 20-05-2012 declaró "No va a haber ningún rescate a la banca española". Tenía razón: no es un rescate a la banca, es un secuestro de todo el país.

Me limitaré a efectuar unos breves comentarios que justifiquen la reflexión anterior. Resulta evidente que la condición de “secuestrados” la hemos adquirido tras solicitar formalmente “asistencia financiera”. Dando por buena la necesidad de esta solicitud y sin entrar a analizar las causas directas o indirectas que nos han llevado a esta lamentable situación, la realidad es tan palmaria que sorprende e irrita que no se nos diga claramente con todas las letras. El único que se ha aproximado es el comisario europeo de la Competencia, pero su condición de miembro del partido en la oposición le da un cierto sesgo partidista a su aparición continuada en los medios, aparición que creo no es en absoluto indispensable ni aporta nada excepto confusión y malestar en el Gobierno y en mí, en mi condición de cliente político.
Quien nos debería hablar claro es el Gobierno, empezando por su Presidente, el cual se limita a anunciar nuevas “medidas difíciles” sin relacionarlas explícitamente con el evidente empeoramiento del empeoramiento de la situación y nuestra condición práctica de “secuestrados”.
Tampoco ayuda el líder de la oposición al anunciar “negativas rotundas” a la subida del IVA, postura absolutamente formal de cara a la galería, ya que sabe que, indefectiblemente, se va a producir gracias a la mayoría del partido del Gobierno. Todo ello saltándose sus propias convicciones, porque no creo que sea tan incompetente como para ignorar las palabras de su socio de partido o el hecho de que, en seis meses, el déficit ya ha alcanzado el compromiso anual. Y, que sepamos, se trata de simples sumas y restas. Más ingresos, menos déficit. Menos gastos, menos déficit (suponemos que también se negará rotundamente a aceptar nuevas medidas de reducción del gasto).
Y qué decir de la “cancillera” (3) alemana. Sólo que muchas gracias. No es el momento de criticar o pensar en el “AVE para todos” o “autopistas para todos”, financiados con los fondos europeos para el desarrollo, ni en las “sacadas de pecho” de nuestro anterior Presidente. Esto se hunde.
Y, por último, resaltar que refulge como el sol un destello de sentido común y pragmatismo: las palabras del Ministro de Asuntos Exteriores. Un pensamiento racional entre una selva de irracionalidad. Algo es algo.

No conformidad pues a toda la clase política, nacional y europea. Hoy no se salva nadie, ya que resulta realmente fatigoso y, probablemente, imposible, personalizar en los sujetos responsables. La causa de la No conformidad es recurrente: El incumplimiento de mis expectativas de ser tratado como mayor de edad, llamando a las cosas por su nombre y poniendo sobre la mesa sin eufemismos ni posiciones cortoplacistas o partidistas la crudeza de la situación en que nos encontramos.

Hoy, colección de frases de Aristóteles:

“No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico”

“Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio”

“Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes”

“No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho”

1 – A decir verdad, en el titular se sustituyen 6 ceros por “millones”. Incluyo todos para enfatizar la magnitud de la cifra.
2 – Este es el resultado del estudio de los “evaluadores” Oliver Wyman y Roland Berger encargado por el gobierno.
3 – Mantengamos la corrección lingüística al uso.