Si visita este blog por PRIMERA VEZ, le recomendamos leer EN PRIMER LUGAR Empezando por el principio.

Mostrando entradas con la etiqueta Despilfarro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Despilfarro. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de noviembre de 2014

¿Desahuciar el Senado?

El «Pleno» (¿ironía o sarcasmo?)
No me malinterpreten. Esto no es demagogia, ni barata ni cara. Esto es una foto. Es la realidad no virtual, Es lo que es. Porque, a pesar de que, en la mayoría de ocasiones ves lo que ves, no lo que es, éste no es el caso. La foto corresponde a la sesión del martes 25 de Noviembre cuyos créditos son los siguientes:

  • 18:30 de la tarde (no de la mañana; a esta hora sólo trabajan algunos (pocos) afortunados mortales con trabajo que deben fichar, clase a la que obviamente, no pertenecen los senadores);
  • Tema: desahucios y protección a los deudores hipotecarios;
  • Interpelador: Senador socialista Juan Manuel Fernández;
  • Interpelado: Luis de Guindos, ministro de Economía. 

Valoración cuantitativa de la foto:

  • Total sillones (contados por encima, muchos de perfil, con apariencia de haber sido abandonados a la carrera) = 149;
  • Total ocupados (esto es más fácil, porque hay menos) = 16;
  • Mesa: personas (creo);
  • Personal en actitud laboral activa estándar: 2 estenotipistas (supongo) con las manos sobre el instrumento.

Valoración cualitativa de la noticia:

La primero que sorprende es la lamentable imagen de dejadez y superficialidad que transmite la foto, con absoluta independencia del contexto: sillones dejados de cualquier manera, espectacular vacío, cuatro personas tras una mesa presidiendo la nada y un ponente mirando sus papeles, quizá evitando dirigir la mirada al deprimente agujero negro situado al frente.

A continuación sorprende que a esta sesión se le llame formalmente “Pleno”, no sabemos si en un intento deliberado de afirmar la indiscutible superioridad mental de la Cámara y marcar el terreno sobre la sufrida, ignorante y sumisa ciudadanía o de simple exhibicionismo impúdico de la impunidad con que se ejecuta el no-trabajo de senador. 

Pero estas consideraciones quedan empequeñecidas cuando el propio interpelador «resta importancia a las ausencias al justificar que muchos parlamentarios siguen haciendo trabajo y reuniones en su despacho aunque no estén presentes en el plenario y que imágenes de este tipo no “hacen justicia” a la realidad de la Cámara». Caramba con el senador socialista. Aunque así fuera. ¿Qué clase de justificación es esa? A este respecto, la noticia (1) precisa: «Hay que recordar que durante los plenos de los martes por la tarde no hay ninguna otra comisión que esté trabajando en paralelo».

Ciertamente, lo que no hace justicia es la insensibilidad del conjunto de senadores hacia sus representados en general y hacia los afectados por el lacerante problema de los desahucios y de los deudores de hipotecas en particular. Porque si hiciera (o hubiera) justicia, su ausencia debería ser permanente, por suspensión de empleo y sueldo, como cualquier hijo de vecino que no asiste a su trabajo. Y todo ello, en un momento especialmente caliente por el tema de sus privilegios en desplazamientos sin control a cargo del erario público, que los tiene en el punto de mira de los medios y de la ciudadanía. ¿Tanto les cuesta aparentar un poco de formalidad parlamentaria?

Después no les extrañe que las voces que claman por la desaparición del Senado vayan en aumento, esté donde esté, aunque sea en Barcelona, última ocurrencia de nuestro eficiente gobierno. En resumen, tras este «pleno» vacío sobre desahucios, queda palmaria y objetivamente claro que el tema no les interesa demasiado, por lo que mi necesidad de desahogo me lleva a aventurar que una buena solución para resolver este caro exhibicionismo pseudodemocrático sería proceder a su desalojo y desahucio de forma inmediata. El sistema no debería notarlo demasiado y la ciudadanía se ahorraría espectáculos inmorales como el comentado (el ahorro económico no está garantizado, porque, con toda seguridad, será reabsorbido por el sistema). La Calidad mejoraría un infinitésimo y la Excelencia, hoy bajo mínimos perceptibles, ni se enteraría. Como casi siempre. 

Notas:
  1. El Confidencial, 26-11-2014.

sábado, 5 de julio de 2014

«Te van a enganchar»

Desconozco la definición técnico-tipográfica correspondiente a este título a cuatro columnas, tal y como ha aparecido ayer en La Vanguardia —medio no precisamente caracterizado por su sensacionalismo ni por su audacia especulativa—, pero lo que si he hecho es medir el tamaño de la frase: 12 x 1 centímetros (la T mayúscula), es decir, más de medio palmo de ancho.

Desconozco también los motivos que le han llevado al periódico a dedicar dos páginas a este tema (1), incluyendo dos cuadros detallados, con expresión de nombres y cantidades (en rojo y negrita) pagadas por la Federació de Municipis de Catalunya y cobradas por los 44 interfectos, de los que 42 son (o eran) alcaldes, un «independiente» y un «representante» del Ajuntament de Barcelona.

Y la verdad, me importa un comino. Porque lo único que me importa es el hecho en sí, dos páginas llenas de peritas en dulce que me van a dar jugoso tema para este artículo sabatino. Vamos con ellas:

«Bustos cobró en 2011 y 2012 casi 24.000 euros en dietas de la Federació de Municipis» (2). Bueno, hasta aquí, nada que objetar. Viajaría mucho (a pesar de tratarse del exalcalde de Sabadell, a 27 Km de Barcelona, sede de la Federació).

«...las dietas cobradas por Bustos y los otros 43... eran cantidades exactas cada mes...». Empieza el mosqueo, aunque, claro está, puede deberse a una rutina de reniones y actividades de precisión milimétrica seguida fielmente por los interfectos, indicativa de un encomiable celo y rigor en sus actos.

«Los presuntos sobresueldos afectan a municipios de toda Catalunya y a ediles del PP, PSC, ERC, CDC e ICV». Bueno, pues esta transversalidad (3) puede ser hasta encomiable. No veo porqué se deberían establecer diferencias en estos pagos. ¿Acaso un edil del PP no come más o menos lo mismo que el resto? ¿No debería ser esto un ejemplo de educación y equidad en el trato mutuo en el resto de ámbitos políticos, ya sea en el Parlament o en las habitualmente descalificadoras declaraciones a los medios?

«...cantidades fijas que son significativamente diferentes dependiendo del cargo que ostentaban y el tiempo de permanencia en este órgano». La verdad, empiezan a ponérmelo difícil. Pero todavía podría ser que el presidente asistiese a todas las reuniones —por esto cobraría más— y los vocales sólo a determinadas reuniones de comisión (4).

«...nueve de ellos no tienen ninguna actividad en este período (2011, 2012), cuyas reuniones abarcan incluso las vacaciones y el mes de agosto». La situación empieza a complicarse: Mal si no asisten a las reuniones vacacionales reales, peor si no asisten ni a las virtuales (suponiendo que éstas fuesen ficticias). Menuda cara. Cobrar por nada.

«La FMC pagó en dietas casi 300.000 euros brutos». Podría ser peor si fuesen limpios. Pero, ¿de dónde sale el dinero? La solución en las conclusiones.

«...la indignación con la que han reaccionado varios de los ediles que manifiestan no tener conocimiento de que las cantidades percibidas eran dietas, ha provocado la exigencia de responsabilidades  en el seno de la FMC». Lógico, aunque no consta el concepto por el que creían les abonaban estan cantidades fijas. Y resulta paradójico, porque cobrar dietas es algo totalmente normal, justificable y defendible. Yo, por lo menos, lo he hecho muchas veces. No entiendo porqué los ediles lo consideran anatema.

«El alcalde de Mataró ha devuelto el dinero, y otros cuatro y todos los de CDC le seguirán». Abandonan el barco, Les honra, aunque, siendo necesario, no es suficiente.

«En conversación telefónica, el secretario al presidente: “te van a enganchar”; en otra: “te puede costar el puesto decir una mentira (…) y al final sabrán lo que cobras, no te engañes, lo sabrán. Tú tienes cada mes una transferencia. Se enterarán, joder, y el día que te enganchen con una mentira así te van a hundir”». Más claro el agua. Buen secretario.

Conclusión

Mientras estaba empezando estas conclusiones, observo en la web la siguiente noticia:

La Federació de Municipis de Catalunya destituye a su secretario general.

El cese de Adolfo Moreno Sansano ha sido aprobado en una reunión de urgencia celebrada esta tarde. Los alcaldes que quieran podrán depositar en una cuenta de la FMC las retribuciones económicas recibidas de 2011 y 2012.

artículo donde se puede leer:
«Moreno es precisamente quien --siendo ya secretario general-- advirtió al que era presidente en 2012, Manuel Bustos, de la posibilidad de que la prensa se enterase de los presuntos sobresueldos», y...
A mí que me registren...
«Nuria Marín (PSC), alcaldesa de l'Hospitalet de Llobregat, ha explicado que, como el resto de alcaldes, interpretaban que las retribuciones que cobraban respondían a la responsabilidad y trabajo que desarrollaban en la FMC, "igual que se hace en otras instituciones como la Diputación de Barcelona, en los consejos comarcales y en tantas y tantas administraciones"».
Bienvenida sea la noticia. Sólo me queda concluir que la justicia depure responsabilidades y que los políticos no nos tomen por tontos, porque la FMC es una entidad privada de adscripción voluntaria, financiada por las cuotas de los miembros —cuotas que, por cierto, por provenir de ayuntamientos, salen de nuestro bolsillo—, entidad que nada tiene que ver con las «tantas y tantas» instituciones a que hacen referencia en su seráfico descargo. Y tampoco deben olvidar que la mayoría de ciudadanos no-políticos nunca han debido «interpretar» el porqué de lo cobrado (cuando cobraban), porque lo sabían siempre. Por lo menos yo, siempre lo he sabido. No he necesitado ni preguntarlo. Y si lo has de preguntar, mala cosa.

Y para terminar: si creían que las retribuciones «respondían a la responsabilidad y trabajo que desarrollaban», ¿porqué las devuelven? ¿No se las merecían? ¿Dejarán de ser responsables? ¿Acaso ahora trabajarán gratis? ¿Abandonarán la Federación? Que me lo expliquen.

Notas:
  1. Resulta sorprendente que El Mundo, miembro destacado de la «caverna mediática», sólo le dedique una página con menor lujo tipográfico.
  2. Título del artículo principal. Misma tipografía, pero, por su mayor longitud, ocupando las cuatro columnas en dos filas. Es decir, todo un señor título de un palmo.
  3. He contado: 23 PSC, 9 ERC, 4 ICV, 4 CDC, 2 PP.
  4. ¿A que ha quedado bien?

sábado, 8 de marzo de 2014

Formas Impúdicas

Ayer, tenía bastante claro que ganas, lo que se dice ganas, de escribir sobre política, la verdad es que no muchas. Pero la realidad es que las ganas de escribir, en genérico, priman sobre lo escrito. Y uno debe ser coherente con la servidumbre autoimpuesta de alimentar razonablemente un blog sobre política, blog que en su irregular y accidentado devenir ha dejado por el camino muchas de las expectativas que había depositado en él, en especial la exploración de su relación con la Filosofía, digna disciplina que he decidido no merece ser contaminada con la baja calidad y la nula excelencia que nos transmiten nuestros políticos. El lector podrá preguntarse entonces porqué mantener abierto un frente —en su acepción combativa— con un tema tan desmotivante. Pues resulta que, a pesar de ello, me interesa la política, vista como la proyección de la ética personal al ámbito colectivo, como una omnipresente influencia a la que, a pesar de la creciente desafección que despierta entre los «gobernados» —clientes políticos, en nuestra terminología—, no nos podemos sustraer, influencia que condiciona y afecta a todas nuestras actividades. Y este interés, que podría calificarse de morboso, es el que me hace reflexionar y publicar, con mayor o menor frecuencia, estas reflexiones.

Rajoy, al fondo, en sus cosas.
Y resulta que anoche, sumido en esta incertidumbre, saturado de temas puntuales que merecerían atención crítica —destructiva, por supuesto—, inmunizado por esta avalancha de hechos que me impedía categorizar y seleccionar uno de ellos, decidido ya a dedicar el sábado a la dulce y gratificante lectura, hace su aparición en el informativo televisivo el rostro de Bono —no el ex-político, sino el cantante de U2—, tocado con su personal e intransferible look, parapetado tras un atril en el Congreso Popular Europeo en Dublín, haciendo un panegírico de Rajoy, reclamando atención, turistas e inversiones para España y apuntando la posibilidad de que U2 dedique su atención —no aclaró si parcial o plena— al... ¡¡¡flamenco!!! Pero no es a esta estrafalaria irrupción, en fondo y forma, del músico en la política a la que voy a dedicar la atención de hoy (de hecho, existe un cierto paralelismo teórico y formal entre la promoción de un partido «de derechas» y la promoción de bolsos de Louis Vuitton), sino a las formas exhibidas por el auditorio, o, mejor dicho, mostradas por el corte elegido para la noticia. Y me voy a referir a estas formas en comparación con las que nos presentan los medios prácticamente todos los fines de semana informando de las perpetuas reuniones congresuales y asamblearias de nuestros Partidos políticos, repartidas por toda la geografía nacional y autonómica, por supuesto.

Por descontado, puede que lo que voy a permitirme criticar de nuestros Partidos también se haya dado en Dublín y no nos lo hayan mostrado, pero lo dudo. La verdad es que las imágenes mostraban un auditorio atento y cincunspecto durante las intervenciones (incluida la de Bono, lo que es toda una proeza) y comedido en el aplauso, formas que recuerdo también similares a otras reuniones políticas ya no europeas sino locales (me vienen a la memoria congresos políticos en Alemania o en el Reino Unido). Nada que ver con los espectáculos con que nos obsequia nuestra clase política dentro de nuestras fronteras.

Aún sentado... qué éxito.
No voy a particularizar, entran en esta categoría tanto las reuniones «privadas» (Congresos, Comités, etc. de Partido) como «públicas» (Plenos, debates, etc. del Congreso o Senado). En todas ellas tanto los asistentes como el propio Partido presentan unas formas que me atreveré a calificar como impúdicas, un espectáculo de exhibicionismo político que no alimenta otra cosa que el rechazo de los perplejos espectadores. Esta impudicia se manifiesta de forma especial —o así nos lo muestran los medios— en la forma con que se premian las intervenciones, en particular las de líder, consistente en la puesta en pie de todos los asistentes, una cerrada ovación, un exagerado palmeo y el seguimiento con la mirada del sujeto hasta su llegada de vuelta a su silla (en el caso de las Cámaras, sillón) y su repetida y falsamente humilde solicitud de dar por finalizada la pleitesía. A este respecto no puedo olvidar la arrebolada mirada y la sumisa reverencia con la que Soraya Rodríguez, portavoz de PSOE en el Congreso, siguió a Rubalcaba hasta que llegó a su lado tras finalizar su discurso en el reciente Debate sobre el Estado de la Nación (1).

¿Y porqué califico estas formas como (políticamente) impúdicas (2)? Pues con la que está cayendo, parece mentira que no se ruboricen ni sientan el menor recato en presentarse de esta forma repetidamente ante sus representados, habitualmente en mastodónticos palacios de congresos o locales exhuberantemente decorados e iluminados, pagados con nuestros impuestos, aplaudiéndose a ellos mismos, hablando de sus cosas, generalmente incomprensibles para los representados —incluso, para muchos de los presentes—, refiriéndose, cuando deciden dedicarnos atención, a lo mal que lo hacen los adversarios, en lugar de proponer acciones y soluciones reales a los problemas reales que nos atenazan, gran parte de los cuales se ven agravados por su sectaria y partidista actuación alejada de todo planteamiento políticamente transversal a medio y largo plazo.

Y a este impúdico espectáculo de despilfarro y autobombo es al que asistimos cotidianamente en los noticiarios televisivos. De acuerdo en que son las formas, que son sólo apariencias, que debemos centrarnos en el fondo de la cuestión. Que no hay que confundir continente con contenido, que una cosa son las sardinas y otra la lata, que el envase no es el producto, que el hábito no hace al monje, y así podríamos seguir hasta el infinito, porque todo esto es cierto. Excepto, en mi opinión, en política. Porque en política, fondo y forma se confunden. Y si la formas son impúdicas, el fondo también. 

Nada les impediría —no creo que le restase eficacia al acto— reunirse en locales menos ostentosos, aplaudirse menos, dejar de lucir estos falsos semblantes de extrema satisfacción que en muchos casos ocultan animadversión profunda, emplear un lenguaje más próximo y comprensible, no gritar tanto, abandonar el triunfalismo, dejar de glosar los pretendidos éxitos propios y olvidarse de los fracasos o herencias recibidas de la oposición y, sobre todo, no reunirse tanto. Quizá lo hacen igual —personalmente, no lo creo—, pero, según tengo entendido, en el Reino Unido y en la República Federal Alemana no son noticia habitual. Quizá porque los políticos de allí así lo desean y entienden que las medallas no se las deben poner ellos sino los electores. Y estas formas son, en principio, exponentes de mayor Calidad política. 

Hoy, de nuevo, nos olvidamos de la Excelencia. Quizá deberé empezar a considerar, al igual que sucedió con la Filosofía, erradicarla del título. 

Notas:
1 – Otro tanto, aunque en menor medida (también, Soraya, más bajita) se dio en el otro lado.
2 - impúdico, ca. (del lat. impudicus). adj. Sin pudor, sin recato (Diccionario RAE).

lunes, 24 de febrero de 2014

Apretar el botón, sólo apretar el botón

Éstos son los hechos:
  • El miércoles pasado, el diario El Mundo revela que el senador del PP y diputado por la Asamblea de Madrid, Francisco Granados, tenía una cuenta en Suiza a su nombre con 1.500.000 €, cuenta que, según las autoridades helvéticas, se mantenía operativa hasta las Navidades.
  • Inmediatamente, la oposición pide dimisiones y responsabilidades «políticas y judiciales», denuncia la «insoportable afición del PP por las cuentas suizas» y formula una pregunta parlamentaria sobre si se benefició de la amnistía fiscal, etc., etc.
  • En una entrevista radiofónica declara sentirse «dolido» y «harto de escuchar determinado tipo de comentarios», además de que él no tiene que «aferrarse» al escaño porque tiene un empleo en la empresa privada y que, debido a ello —no a la información sobre la cuenta en Suiza—, ya hacía tiempo que planeaba dejar el cargo.
  • Abundando en el tema, en una entrevista televisiva insinúa que dejará pronto la política. «Llevo dos años apartado apretando un botón según los dedos que se levantan», señalando que «vitalmente», la política «le merece muy poco la pena»«Me tendré que  plantear dedicarme a mi vida de siempre».
  • El jueves, Francisco Granados, antiguo broker de inversiones, ex-secretario general del PP y toda una figura en Valdemoro —concejal en 1995, alcalde en 1999 y hoy, todavía presidente del PP— anuncia que presentará mañana (viernes 21) su renuncia como diputado en la Asamblea de Madrid, decisión que le hará causar baja automática como senador, por serlo en representación autonómica.
  • ... (hasta ahora, silencio, no hay más reacciones).
Y éstas son mis conclusiones:

Me importa un bledo si ha tenido, tiene o deja de tener una cuenta en Suiza y, si existe o ha existido, tanto su cuantía como su origen, sea lícito o ilícito, así como la estupidez —impropia de un antiguo broker— que representa tenerla —si es así— a su nombre. Y me importa un bledo porque poco puedo hacer, más allá de esperar —que no confiar— que la Justicia lo sustancie, que es quien, a fin de cuentas, debe hacerlo.

También me importa un bledo que no tenga que «aferrarse» al escaño porque tenga la vida —se refiere a «su vida de siempre»— resuelta fuera de la política (1), carga de profundidad nada subliminal sobre el resto de la «clase política» que sigue «aferrada».

Lo que me resulta sorprendente es la ausencia total de reacciones, el sepulcral silencio que ha merecido la definición de su tarea senatorial sintetizada en la contundente frase «llevo dos años apartado apretando un botón según los dedos que se levantan», difundida a los cuatro vientos en una entrevista televisiva, silencio que contrasta con la inmediata reacción provocada por una «noticia» periodística que, a pesar de su más que probable veracidad, no está contrastada ni verificada.

Y además, se tronchan (observen sus pulgares: Granados
 los muestra, González los oculta)
Por lo visto, que un senador manifieste públicamente en televisión que su tarea se limita a actuar como una marioneta siguiendo las órdenes de «dedos que se levantan» no merece la más mínima reprobación, transmitiendo a los sufridores clientes políticos —nosotros—  el mensaje de que a) «el que calla otorga», no sea que les salga el tiro por la culata y se revuelva el gallinero; b) de que sus declaraciones son extrapolables a todos los senadores y c) que no hacen otra cosa que mirar dedos y apretar botones. Qué triste mensaje. No tienen —o quizá tienen demasiado— sentido del ridículo, ni del corporativismo ni de la mínima ejemplaridad exigible a cargos públicos de tanto raigambre: Senadores o miembros de la Cámara «Alta».

Hubiese preferido mil veces una crítica fundamentada a sus declaraciones —ya sé que es difícil— a la aceptación implícita de un Senado inoperante. Incluso la hubiese preferido a las automáticas, inmediatas, cansinas y recurrentes reacciones a que nos tienen acostumbrados ante hechos sin verificar, con el único objetivo —la búsqueda de la verdad es lo que menos importa— de castigar al adversario por los medios que sea.  

Quizá la clave esté en que no todos tienen —presuntamente— cuentas de 1.500.000 € en Suiza, pero sí todos «miran dedos» y «sólo aprietan botones». Espero que, con la práctica, lo hagan con gran Calidad y Excelencia. Sólo que la Política... no es esto, no es esto (mejor dicho, no lo debería ser).

Notas:
1 - Ésta es su vida —declarada— «dentro de la política», sin contar los emolumentos percibidos por su actividad en el Senado, en sus propias palabras: «apretando botones»:
http://www.senado.es/legis10/senadores/regbi/DBR_1228.pdf

sábado, 14 de diciembre de 2013

NC12 - 3.300 Super Presidentes :-(

Uno de los 3.300
Hoy la fría noticia supera toda mi capacidad imaginativa, hasta el punto de que, incapaz de extractar, me veo forzado a transcribirla en su totalidad (los resaltados y los subrayados son míos):

11-12-2013 (El Mundo. Carlos Segovia)

Más de 3.300 empleados de las empresas públicas tienen mejor sueldo que el de Rajoy.

Más de 3.300 trabajadores de empresas del Estado ganan más que el presidente del Gobierno, según el informe que el Tribunal de Cuentas ha remitido al Congreso de los Diputados. Éste es el número de trabajadores de empresas públicas dependientes de la Administración Central con una retribución bruta anual de más de 90.000 euros.

El sueldo de estos miles de empleados del sector público empresarial contrasta con los 75.000 euros brutos que ingresa oficialmente al año Mariano Rajoy.

El órgano fiscalizador señala también que a cierre de 2011, el último ejercicio analizado, existen 11.672 empleados adicionales de empresas públicas que ganan como media entre 54.000 y 90.000 euros. Según sus conclusiones, el sector público empresarial estatal destina cada año más de 5.000 millones de euros a los más de 190.000 trabajadores de su sector empresarial, lo que supone una retribución media de 33.600 euros, que hay que comparar, según el Tribunal de Cuentas, con los 22.800 euros del salario medio general en España (incluidos funcionarios y sector privado). «Esta diferencia se debe, fundamentalmente, a que muchas de las entidades del sector público empresarial estatal tienen entre su personal una alta proporción de plantilla con titulación universitaria, cuyas retribuciones elevan la media general», justifica el informe.

El grupo Aena presenta la retribución media más alta en su plantilla, con 57.300 euros de media bruta anual en 2011, aunque en este caso, se tiene en cuenta «el colectivo de 2.400 controladores aéreos», cuyas retribuciones «han contribuido a elevar la media». Sigue en la clasificación la Corporación RTVE, con 47.800 euros, pero el Tribunal resalta que el 40,9% de su personal son titulados superiores. En tercer puesto aparece Renfe, con un sueldo medio bruto de 46.800 euros, incluido «el colectivo de maquinistas que, aunque no pertenece a la categoría profesional de titulado superior, percibe unas retribuciones superiores a la media general». El 22,5% del personal del grupo ferroviario es titulado superior. Algo menos, el 18,9% dispone de esa titulación en el grupo de astilleros Navantia, donde el sueldo medio es de 43.700 euros.

El informe fiscaliza el grado de cumplimiento del solemne anuncio del entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que se iba a acometer una racionalización del sector público empresarial, con extinciones de sociedades públicas y reducción de su número de consejeros y directivos dentro de un plan de austeridad. El resultado de aquel plan es desolador, según las conclusiones del Tribunal de Cuentas, y muestra la resistencia del propio sector público empresarial a afrontar cambios. El informe dedica un capítulo a analizar «entidades con un nivel de actividad reducido» y destaca cinco (ver gráfico adjunto) «con una cifra de negocios igual a cero» pero «con una plantilla de entre uno y 11 empleados». «En todas ellas existía un consejo de administración con un número de miembros similar o superior al de sus trabajadores y que eran retribuidos por la asistencia a sus reuniones». Y además, en el último año fiscalizado, registraron pérdidas.

El Tribunal de Cuentas llama la atención sobre Rumasa S.A. creado tras la expropiación del imperio de Ruiz Mateos en 1983 y que «se centra principalmente en la gestión del archivo de documentación de ese proceso, en el seguimiento de los procedimientos judiciales abiertos, así como en la realización de inversiones en deuda pública, que a finales de 2011 presentaban un saldo de 151,87 millones de euros».

En Rumasa S.A. trabajan, según el informe, nueve personas con una retribución media de 66.000 euros. Sin embargo, los miembros del consejo de administración son 12, con un reparto total de dietas de 117.000 euros. En 2011, Rumasa perdió 1,5 millones.

También destaca Infraestructuras y Equipamientos Hispalenses, creada en 1990 con motivo de la celebración de la Expo de Sevilla. Actualmente «su actividad consiste en la gestión de su escasa tesorería y en la propiedad del 30% del estadio Olímpico de Sevilla». El actual Gobierno ha aprobado que sea absorbida por la Sociedad de Gestión Inmobiliaria de Patrimonio, pero en 2011 daba empleo a cuatro personas, con una retribución media de 61.000 euros, tutelados por media docena de miembros del consejo de administración. Perdió ese año 387.000 euros.

La Sociedad de Gestión del Proyecto Aletas se creó en 2007 para gestionar obras y servicios en Puerto Real (Cádiz) pero «por problemas medioambientales carece casi de actividad». Dispone de 20 millones de euros en tesorería y cuenta con un empleado retribuido con 120.000 euros. Se trata, según el Registro Mercantil, de Carmen Rodríguez Ares, inspectora de Hacienda que fue subdirectora general cuando era ministro de Trabajo Manuel Chaves. El consejo de administración de esta sociedad reúne a 12 personas que cobraron 88.000 euros en dietas en 2011. Lo preside la subsecretaria de Hacienda, Pilar de Platero. La entidad perdió 216.000 euros.

El Tribunal de Cuentas concluye que Zapatero alcanzó un ahorro de apenas 331 millones en 2011. De 243 entidades empresariales causaron baja 42, un 17%, y actualmente el Tribunal de Cuentas afirma en su informe que hay aún «23 sociedades mercantiles con un nivel de actividad significativamente reducido, resultando, por tanto, cuestionable la conveniencia de su permanencia en el sector público empresarial estatal».

¡¡¡ Joder !!! Sobran más palabras.

No Conformidad sí, pero ¿contra qué? ¿Qué requisito se vulnera? ¿Qué compromiso se rompe? Probablemente ninguno que sea evidenciable objetivamente ni que esté reflejado explícitamente en programa o documento alguno. Pero representa un atentado al sentido común y a nuestros bolsillos. Porque, abstracción hecha de la capacidad o incapacidad de los Presidentes del Gobierno para ejercer su cargo, resulta ofensivo y abracadabrante que existan empresas públicas con más consejeros que empleados —supongo que se aconsejarán a sí mismos—, que 3.300 apesebrados reciban de nuestros impuestos más alfalfa que el Presidente y que éste y los anteriores, lo toleren. Y que nosotros, los sufridos paganos, también.

Porque nadie debería cobrar más que el Presidente. Y hoy, aquí, ahora, analizando esta No Conformidad, no me importa lo que cobre, su (in)competencia ni lo que (no) haga.

martes, 15 de mayo de 2012

NC4 - Eternidad :-(

Según Montaigne "es más aventurado escribir sobre el presente que sobre el pasado" y lo justifica en que los hechos del presente están frescos en la memoria del lector, lo que exige un plus de objetividad, mientras que en la descripción de los hechos del pasado, la fiabilidad es la de la fuente y podemos argumentar que "es una verdad prestada".

Pienso que no le falta razón. Es lo que pretendo hacer en este blog: tratar "sucesos" de actualidad e intentar ser objetivo, reflejando la literalidad de la noticia y obviando cualquier interpretación subjetiva. Pero el tema de hoy es híbrido. La noticia es actual, pero se refiere a hechos acontecidos en el pasado, cuya fiabilidad, pese a ello, resulta indiscutible. Es una excepción que confirma la regla, a pesar de lo cual, la combinación de ambos hechos entra de lleno en el alcance del blog y, como anticipa el título, nos mete de lleno en terrenos de gran calado filosófico (casi metafísico, diría yo). Como siempre, empecemos con la fría descripción de los hechos.

El día 11 salta en toda la prensa escrita, radio y TV, la siguiente noticia "Dos mil ayuntamientos no saben cómo pagar su deuda". El responsable de comunicar tan sorprendente "suceso" no es cualquiera. Ni más ni menos se trata del secretario de Estado de Administraciones Públicas. Para poner de manifiesto la gravedad de la situación nos ilustra con la no menos estupefaciente información de que un ayuntamiento de Guadalajara (pudorosamente, como nosotros, evita nombrarlo) ha ¿planificado? la devolución de su deuda en ¡¡7.058 años!! (los signos de puntuación son licencias ortográficas mías; ni gritó más ni alteró el gesto). El mismo día, la inmediatez de la radio sacia nuestra filosófica ansia de comprender lo inconmensurable con una entrevista al alcalde responsable de tamaña hazaña, en la que nos obsequia con la siguiente frase textual: "hemos tenido mala suerte por como ha venido el tema de la construcción". Doy fe. Yo lo he oído.

Habrán observado que la "fría" descripción de los hechos no lo ha sido tanto. No lo he podido evitar. Resulta imposible mantener la cabeza fría ante tamaña sucesión de barbaridades. Para calibrar el impacto en la opinión pública y publicada les emplazo a entrar los términos "7058" , "deuda" y "Guadalajara" en Google (21.000 resultados) y Twitter. Podrán encontrar opiniones de toda índole. Desde las más disparatadas hasta las de los afectados directamente por el desaguisado: los vecinos del pueblo (muchos de ellos también proveedores) a los que les nombramos desde aquí y ahora clientes políticos de honor como integrantes del entorno próximo.

Olvídense de la burbuja inmobiliaria. Mi análisis es el siguiente: el anterior alcalde de un municipio de 3.500 habitantes acumuló durante su mandato una deuda de 16 millones de €; la actual alcaldesa, requerida por el Gobierno a presentar un plan de pago de sus deudas, ha hecho los deberes (lo que la honra; de hecho, el Gobierno lo ha exigido a todos los ayuntamientos del Estado y más de 2.000 ¡ni siquiera han respondido!) y ha presentado un plan cuyo análisis por el Gobierno (tan simple como efectuar una sencilla división entre la deuda y los ingresos reales del municipio) ha dado como resultado la cifra de 7.058 años. Es decir: la Eternidad. Sin comentarios. Ignoro cómo se lo ha tomado realmente el secretario de Estado, pero su actitud (eminentemente "política") comunicando tamaña sandez a los cuatro vientos, sin ponerse colorado ni tartamudear ostentosamente, es otro lamentable caso de incumplimiento de mis expectativas.

Y qué decir de la justificación pública y radiada del anterior alcalde. ¡Se lo achaca a la mala suerte! "por cómo ha venido el tema de la construcción". Es decir, el tema de la construcción va y viene. Y, al parecer, el problema reside en cómo ha venido. ¿Debemos suponer que con algo más de suerte sólo tardaría 3.000 años? Si quieren llegar al fondo de esta peregrina frase con más hechos y datos técnicos (yo no los necesito), están publicados con todo lujo de detalles (videos con las entrevistas, ingresos reales, subvenciones, infraestructuras sobredimensionadas, etc.).

Resumamos. Ha vuelto a suceder. tres sujetos políticos pertenecientes a los dos partidos principales han incumplido mis expectativas: el alcalde anterior (partido de la Oposición, antes del Gobierno) por despilfarro, imprevisión, superficialidad y la introducción en la política del imaginativo concepto de "suerte"; la alcaldesa actual (partido del Gobierno) por confeccionar y presentar un plan cuya ejecución resulta metafísicamente imposible y el secretario de Estado (Gobierno) por fingir normalidad en una situación esperpéntica aplicando a la clientela la correspondiente dosis de tutela paternalista. Otro ejemplo palmario de No Calidad y No Excelencia.

Hoy me ha quedado largo. Aunque, afortunadamente, no tan largo como el plazo de amortización.