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sábado, 15 de noviembre de 2014

+ Corrupción, - Policías, - Jueces

La CORRUPCIÓN, momentos antes de comerse al Estado.
Son tantos los (malos) sucesos políticos de actualidad que nos asaltan cotidianamente, que resulta verdaderamente difícil seleccionar tema para una entrada de este blog. Y esta saturación es también la causante de los prolongados silencios que lo pueblan, haciendo imposible mantener una cierta periodicidad, fuente, en mi caso, de la necesaria y saludable gimnasia mental obligada por el proceso de verter en un escrito tus pensamientos. En cualquier caso, la misma selección de temas —incluso el descarte y la decisión de no escribir—, ya representa en sí mismo un considerable ejercicio, a pesar de su nula materialización. Pero tenemos tema. Y tema que se escribe casi solo, pues me voy a limitar a transcribir parcialmente cuatro noticias (1) y a efectuar una corta valoración de todas ellas en conjunto, conjunto que es el que determina su importancia colectiva —en mi opinión, por supuesto—, importancia que las hace destacar sobre todas las singulares noticias políticas de la semana.

Noticia 1: AEGC, 03-11-2014


La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha emitido un comunicado en el que hace balance de la "Operación Púnica" y en el que denuncian la escasez de efectivos con los que cuenta el Instituto Armado para luchar contra la corrupción.
«Esta operación, junto con el 'Caso ERE' y otras muchas investigaciones, no hacen sino demostrar el ahínco y trabajo abnegado de los compañeros de la UCO de la Guardia Civil contra la mayor lacra que actualmente corroe la sociedad de este país: la corrupción», indican al tiempo que consideran que sería «necesario una convocatoria extraordinaria de al menos 500 plazas para guardias civiles».
A su juicio son "irrisorias" las convocatorias de los últimos años, según dicen, en torno a 125 plazas para la escala de Cabos y Guardias por año. «No se dispone de efectivos suficientes para cubrir las necesidades mínimas y mucho menos disponer de personal para poder integrarse en los grupos de lucha contra la corrupción».
«Si realmente queremos combatir esa lacra que campa a sus anchas por todo el territorio español, ha de ser mediante un aumento de personal ya que las mermadas plantillas del resto de Unidades no podrían soportar un recorte de efectivos de estas características», zanjan.

Noticia 2: eldiario.es, 13-11-2014

España tiene casi 10 jueces menos por cada 100.000 habitantes que la media europea

España está a la cola de Europa en inversión para las instituciones judiciales y en número de jueces por cada 100.000 habitantes, según los últimos datos oficiales del Consejo de Europa correspondientes al año 2012. Esa cifra es, en España, de 11,2 frente a la media del continente, que se sitúa en 21. Algunos países de nuestro entorno, como Francia (10,7), Italia (10,6) o Suecia (11,8) tienen un porcentaje similar, mientras que Portugal (19,2) y Alemania (24,7) están bastante por encima.
Mónaco está a la cabeza de ese ranking con un total de 37 jueces (la cifra relativa es 102). Eslovenia es otro de los países con un porcentaje más elevado, con 47 magistrados por 100.000 habitantes, seguido de Croacia (45,3) y Montenegro (42,4).
Basándose en estas cifras, la asociación Jueces para la Democracia ha demandado al Ministerio de Justicia y al Consejo General del Poder Judicial por la sobrecarga de trabajo de los magistrados, especialmente en causas complejas como las de corrupción. Según esta asociación judicial, eso genera impunidad para los imputados y ha recordado que «España está a la cabeza en este tipo de procesos mientras que está a la cola en ratio de jueces por habitante en Europa», por debajo de Moldavia (12,4) o Albania (13,5).

Noticia 3: elmundo.es, 13-11-2014


La examinada: Mariola Vargas, la aspirante a la Alcaldía de Collado Villalba.

La cita tuvo lugar en la primera planta de la sede nacional del PP, en la calle Génova, la que ocupa su división de Madrid. En un extremo del escenario de la sala de prensa se dispuso la candidata y en el otro los cinco examinadores: tres miembros del PP regional y dos de la agrupación de Collado Villalba. Estas son algunas de las más de 40 preguntas que le formularon y un extracto de las contestaciones (seleccionamos las tres más relevantes para el objeto de este artículo): 
  • ¿Has cobrado una comisión en B? No. ¿Te las han propuesto? No. Quizás en mi ámbito de competencia es complicado.
  • ¿Has tenido o tienes dinero fuera de España, en Suiza? Pues casi no tengo ni dentro de España.
  • ¿Cómo podemos estar convencidos de que nos has dicho toda la verdad? ¿Hay algo más que nos puedas decir para saber que has dicho la verdad? No soy ningún 'perro judío'.

Noticia 4: elmundo.es, 13-11-2014


Los candidatos a la Alcaldía de Collado Villalba y Valdemoro, Mariola Vargas y David Conde, respectivamente, han recibido este jueves la 'calificación' de aptos por parte del PP de Madrid para hacerse con el bastón de mando en esos ayuntamientos, golpeados por la operación Púnica.

VALORACIÓN
Seré breve. No es necesario que hurgue —ni cualitativa, ni cuantitativamente— aquí y ahora en la lacerante herida que representa para la ciudadanía la corrupción política y sindical (incluso empresarial, ya que sin ella, la política sería casi testimonial), pero me limitaré a resaltar el absoluto contrasentido que se encuentra en el análisis en su conjunto de las cuatro noticias anteriores y su contraste con las constantes llamadas a la regeneración y transparencia política que nos llegan desde la clase política (desde la monopolización del término por parte de Podemos, he dejado de calificarla como «casta»).

Es decir, las propias fuerzas del orden y la judicatura (en este caso, asociaciones representativas de parte del colectivo) claman públicamente su falta de recursos, clamor que llega, en el caso de la asociación Jueces para la Democracia, a ¡demandar al Gobierno y al Consejo del Poder Judicial! Paralelamente, Esperanza Aguirre monta una pantomima (2) de examen público, no apto para cabezas mínimamente amuebladas, con la peregrina pretensión de convertirse en adalid de la ejemplaridad y de la transparencia democrática. Ni que decir tiene que esta vana pretensión, además de tratarnos a todos de idiotas funcionales, descalifica —si no lo estaba ya suficientemente— al personaje.

Pero la cosa no acaba aquí. Porque las preguntas planteadas —por lo menos las seleccionadas en la Noticia 3— extienden la idiotez extrema a Aguirre o, en su defecto, al lúcido creador del cuestionario. ¿A quién se le ocurre preguntar si ha cobrado en B o si tiene cuentas en Suiza? ¿Qué respuestas esperaban? Pero el esperpento todavía sigue. Analicemos un poco las respuestas de la aventajada candidata, que, por cierto, aprobó el examen:
  • No he cobrado comisiones en B ni me las han propuesto porque ¡en mi ámbito de competencia es complicado! Menos mal. Si fuese simple quizás sí. Penoso.
  • Pueden estar convencidos de que he dicho toda la verdad porque no soy ¡un perro judío! No califico con el (sic) el género masculino del perro por dos razones: la primera es que yo no estaba allí, y la segunda es que —obviamente— la candidata tuvo que pedir perdón a la comunidad judía, refiriéndose a la frase en femenino (o sea, que la pronunció) y justificándose con un patético "Utilicé una expresión coloquial, muy madrileña, pero muy desafortunada", con lo que lo acabó de arreglar. Ahora que se quejen los madrileños y los ciudadanos de Collado Villalba, municipio que va a regir (es un decir) la interfecta. 

Esto es lo que hay y esto es lo que tenemos. La Calidad y la Excelencia política deben buscarse con lupa. Mejor dicho, con microscopio electrónico. Les deseo suerte. Yo he dejado de buscar.

Notas:
  1. En el título de las cuatro se incluye el enlace.
  2. (RAE) Pantomima. (De pantomimo). 2. f. Comedia, farsa, acción de fingir algo que no se siente.

sábado, 8 de noviembre de 2014

2064, todos calvos

o
Cómo mirarse el ombligo, si la artrosis lo permite.

El disparador del tema de hoy ha sido la publicación de un demoledor informe de la UE sobre el envejecimiento en Europa (1) (2), el cual resalta el hecho de que, de cumplirse las previsiones, en 2060, el 15% de la población española tendrá 80 o más años. Y, sin minimizar las preocupantes consecuencias que a nivel europeo se desprenden del mismo, como egoístas que somos, vamos a situarnos en clave doméstica, centrando nuestra atención en el último informe del Instituto Nacional de Estadística (3) publicado el 28 de octubre —calentito, calentito—, el cual, como es lógico, es mucho más detallado y preocupante.

Conviene empezar por la declaración y aceptación de que nos estamos moviendo en el terreno de las hipótesis y de las proyecciones estadísticas, aunque basadas en los datos y tendencias de hoy, por lo que, con un grado razonable de fiabilidad, podríamos decir que estas proyecciones son aceptables en la medida en que la situación siga su curso de forma rutinaria y vegetativa, lo cual sucederá si no se hace nada para cambiarlo (más adelante expresaremos nuestras dudas al respecto). Y este es el problema: la nula atención de nuestros políticos, más preocupados por cuestiones triviales que por los problemas reales de la ciudadanía.

Empezaremos describiendo la situación actual y la proyectada, utilizando los indicadores de dependencia, que se calculan dividiendo la población menor de 16 años y mayor de 65 entre la población mayor de 16 y menor de 65. Es decir, los “dependientes” (los que no trabajan) entre los “mantenedores” (los que trabajan), todo esto, claro está, a nivel teórico: 

  • 2014: el 47,9%mantiene” al resto (52,1%). Es decir, ya se ha superado el listón del 50%, lo que no estoy muy seguro de lo que significa, pero se me antoja que nada bueno (4). Datos complementarios (porcentaje de población): Mayores de 65 años = 18,2%. Mayores de 85 años = 2,68%.
  • 2029: el 40,8%mantendrá” al resto (59,2%). En sólo 15 años (tres ciclos electorales) el indicador de dependencia sube siete puntos. Quizá sería más apropiado decir “intentará mantener” o el buenista “se hará lo que se pueda”. Datos complementarios (porcentaje de población): Mayores de 65 años = 24,9%. Mayores de 85 años = 8,49%.
  • 2064: el 4,4%mantendrá” al resto (95,6%). Apocalíptico. De acuerdo, son 50 años, pero, no teman, esto es lo que sucederá si la tendencia demográfica actual se mantiene. Datos complementarios (porcentaje de población): Mayores de 65 años = 38,7%. Mayores de 85 años = 10,31%.

Vamos ahora con las valoraciones, subjetivas, por supuesto:

La primera y, probablemente, más importante, es el escaso o nulo interés que este tema le merece a nuestros representantes en la cosa pública, más interesados en tribales conflictos identitarios o en el mirarse el ombligo (con permiso de la artrosis) con la vista puesta en las próximas elecciones. Aunque también pudiera ser que coincidan con nosotros en el hecho de que la propia evolución del sistema biológico (no político), aplicando las elementales reglas de supervivencia, actuará como factor corrector y creará “otra” realidad, muy distinta de la proyectada, no necesariamente peor.

Porque lo que está claro es que, si no hacemos nada, resulta imposible llegar a la situación prevista en 2064. Las consecuencias negativas superan en mucho a las positivas. Claro está que, al disminuir la natalidad (en 2015, el número de defunciones superará al de nacimientos), habrá menor gasto en pañales y biberones, pero el alarmante aumento de la tercera, cuarta y hasta quinta edad (372.000 españolitos mayores de 100 años), invalida esta ventaja, incluso en el apartado de pañales. Esto, sumado a que la atención y el gasto aumenta de forma directamente proporcional a la edad del “dependiente”, llevarán de forma inexorable a la corrección de datos, por la vía de disminución de la esperanza de vida, sea por inanición o por falta de cuidados de la población pasiva, lo cual provocará un radical cambio en la tendencia demográfica, cambio que, sin duda, nos hará sonreír cuando nos hablen del cambio climático.

Termino con una duda existencial: ¿Lo estarán haciendo bien nuestros políticos? ¿Harán bueno el aforismo «Hacer nada ya es hacer algo»

Notas: 
  1. Artículo de elconfidencial.com.
  2. Informe de la UE sobre envejecimiento en Europa.
  3. Informe INE: Proyección de la Población de España 2014–2064.
  4. Si a los “mantenedores” les restamos los parados (24%), la situación HOY ya deviene en catastrófica: el 23,9% debe “cargar” con el 76,1% de la población.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Para Decidir hay que Saber

¡Pues claro!
Siempre me han enseñado que el proceso de toma de decisiones debe ser reflexivo (1) y que la reflexión es su primera fase. Por esto es por lo que uso y abuso, como un mantra, de la frase «pensar antes». Todo esto viene al caso por la peculiar circunstancia en que muchos de mis congéneres, habitantes de nuestra pequeña tribu, nos encontramos. Y al margen de simpatías y afinidades emocionales, creo que esta «circunstancia», nos guste o no, nos la están metiendo por todos los sitios (2) en un crescendo cuya traca final será el 9-N (un día que, al parecer, serán quince).

También, siempre recordaré el impacto que me produjo la frase de nuestro President (he escrito sobre ella, pero no recuerdo dónde) en la que, en referencia a una eventual independencia, se despachaba con un irreflexivo «lo importante es el qué. El cómo ya se verá». Pero lo verdaderamente preocupante es la confirmación de esta idea troncal de este proceso, en las recientes emocionales declaraciones de l7 de octubre de Oriol Junqueras, líder llamado a mayores gestas, en una entrevista a Cataluña Radio: «Lo importante es el qué, la independencia, no el cómo» (3). Me pregunto que mente racional puede aceptar estos irresponsables planteamientos.

Y lo bueno de todo esto es que a priori no albergo ningún prejuicio frente a la independencia. Es más, me gustaría asistir a un debate racional, alejado de tricentenarios, barretinas o salchichón de Vic, es decir, alejado de todo perfume identitario, debate promovido y liderado por nuestros políticos, donde la ciudadanía tuviera acceso a datos e información (4) fundamentada en argumentos sólidos (por descontado, futuribles) defendidos por reconocidos profesionales de ambas posiciones, información que nos permita decidir sabiendo. Y entonces, y sólo entonces, ejercitaré mi derecho. Y, porqué no, quizá vote independencia.

Porque antes del derecho a decidir, está el derecho a saber. Y no sólo en esta particular circunstancia, sino en todos los órdenes de la vida. Y no defender y asegurar este derecho (el de saber) convierte el derecho a decidir en demagogia barata. Y a los políticos, cómplices de esta agresión a la inteligencia y al sentido común, en pastores de rebaño. Y lo que necesitamos son líderes que eleven el nivel de la ciudadanía al de personas informadas cuya capacidad de decisión se ejercite en base a un razonable conocimiento de los pros y contras del hecho sobre el que han de decidir.

Todo lo demás es política de baja estofa, ejecutada por trileros de escasa Calidad y nula Excelencia.

Notas:
  1. (Diccionario RAE) reflexión. (del lat. reflexĭo, -ōnis) 1. f. Acción y efecto de reflexionar.
  2. Como agujeros contenedores me refiero únicamente a ojos y oídos (bueno, a veces también por la nariz, porque huele un poco mal).
  3. Minuto 2:00 (resulta perfectamente entendible a los castellanoparlantes). Ver Entrevista.
  4. Datos que poseen significado (3.7.1. ISO 9000: 2005). 

sábado, 26 de julio de 2014

Carta abierta a Jordi Pujol

No estimada y recién revelada piltrafa (1) humana,

Manda huevos el eslogan
Resulta paradójico que tenga que empezar esta carta abierta felicitándote, pero así es la vida. Gracias por despertar de nuevo en mí las ganas de escribir sobre política, tema que poco a poco se va alejando de mis prioridades intelectuales, derivadas hacia otros menesteres más gratificantes y enriquecedores. Pero resulta imposible eludir esta oportunidad de resumir en una simple carta el viaje de un simple ciudadano que, mientras estuviste en política, siempre te votó, apoyado en el argumento, quizá un tanto simplista, de que eras uno de los pocos políticos, si no el único, a los que se les entendía lo que decían. Y que a pesar de tu deriva soberanista, que no comparto (aunque entiendo que todos podemos cambiar, incluso tú), siempre habías gozado de buen recuerdo en mi imaginario político. Y este viaje acaba aquí, con un comunicado absolutamente escandaloso y estrafalario que me voy a permitir comentar, incluyendo algunas referencias fiscales personales que te pueden resultar, con toda seguridad, mucho más exóticas y estrafalarias que tu situación, según parece, legal y satisfactoriamente resuelta con la Hacienda pública, es decir, con todos nosotros, que somos lo que pagamos (incluido, por fin, tú). 

A pesar de que la noticia de tu desahogo fiscal y espiritual ha saturado abrumadoramente todos los medios, me apoyaré en la crónica de Manel Pérez en el periódico La Vanguardia (2), medio no precisamente caracterizado por su extremismo ideológico y subvencionadamente próximo —por lo menos, hasta hace poco— a tu partido.

Pero antes de entrar en el análisis del estupefaciente (3) comunicado, conviene llamar la atención sobre el siguiente esclarecedor párrafo de la crónica, el cual representa, en mi modesto entender, la verdadera clave cualitativa, el verdadero exponente de tu dimansion ética: «El desencadenante de la regularización conocida ayer fue el conocimiento de que un exempleado de banca de Andorra había sustraído documentos con referencias a las cuentas de los afectados y estaba divulgándolos». O sea, que lo de piltrafa está más que justificado. Si este elemento no aparece en escena, todavía estaríamos en la inopia más absoluta. Es decir, nada de ver la luz, nada de, tras 34 años, «haber encontrado el momento adecuado», nada de nada, sólo una clara y meridiana «ínfima consistencia moral».

Pero vayamos al esperpéntico comunicado: Al parecer se trata de un dinero «ubicado en el extranjero», no incluido en el testamento de tu padre en 1980, «destinado a mis siete hijos y mi esposa», porque «él consideraba errónea y de incierto futuro mi opción por la política». Pues se equivocó, porque no se puede decir que, hasta hoy, te haya ido —a ti y a toda tu familia—, demasiado mal. Sigues con «...y aunque mi conciencia y mi cargo me empujaban a rechazar esta herencia... finalmente decidí encargar su gestión a una persona de máxima confianza... gestión de la cual no quise saber nunca el más mínimo detalle...». Caramba, menuda sarta de incongruencias, con política del avestruz incluida. El final del párrafo es glorioso: «Es en este momento —cuando esta persona cedió la gestión a uno de tus hijos— que mi error original contaminó (4) directamente a mis siete hijos y a mi esposa». Realmente, se debe reconocer que han quedado bastante «contaminados», cualquiera que sea la acepción, siempre negativa y nociva, que se utilice para el verbo. 

Y qué decir de lo ya comentado: en 34 años, «Lamentablemente no se encontró nunca el momento adecuado para regularizar...». No alcanzo a comprender el empleo del adverbio, porque no entiendo que haya nada de lo que lamentarse, más allá de la imprevista y desgraciada aparición del exempleado cantor. Y por fin, el desenlace «Finalmente ha tenido que ser en estos últimos días que los miembros de mi familia han regularizado esta herencia...». Aleluya, y ahora los descargos:

«De los hechos descritos y de todas sus consecuencias soy el único responsable..., compromiso de comparecer ante las autoridades..., para de esta manera acabar con las insinuaciones y comentarios». Pues claro que eres el único responsable. Menuda obviedad.  Por otra parte, ¿qué insinuaciones? ¿Qué comentarios? No serán los míos, a quien este comunicado le ha explotado inopinadamente en toda la cara, dejándome prácticamente sin referencias políticas. Y no es que tú lo seas, es que cuando ejercías, yo todavía votaba. Luego, bueno o malo, eras (digo eras) un referente histórico y un recuerdo de tiempos mejores, donde, tras la anhelada llegada de la democracia, ir a votar en familia era una actividad festiva, lúdica y ejemplar. Terminas exponiendo «todo ello con mucho dolor...—la referencia a tu familia no la incluyo, francamente sobra—..., sobre todo por lo que puede significar para tanta gente de buena voluntad que puede sentirse defraudada en su confianza, a la cual pido perdón». Por pedir que no quede, aunque el mío no lo tienes. Traca final: terminas deseando que esta declaración «sea reparadora del mal..., y de expiación (5) para mí mismo». Es decir, para ti, deseando que expíes (o que te expíen) según la acepción 2 (aunque no caerá esta breva).

Y me gustaría terminar con algo de aritmética tributaria. Según el cronista citado, regularizar los cuatro millones escondidos 34 años os van a costar (de hecho, ya os han costado) cinco millones. No soy experto fiscal, ni queda claro, pero vamos a suponer que pagando cinco millones a Hacienda, vuestra situación queda regularizada. Es decir, aportando un millón más —me pregunto cuántos quedan—, todo arreglado. Esto representa un 125% de lo defraudado, de lo cual, dividido por 34 años, resulta una sanción del 3,68% anual. Ahora veamos mi caso:

En 2007 se me ingresaron 10 € (diez euros) en cuenta por parte de mi editor, como royalties de los últimos cinco ejemplares vendidos de una obra sobre una versión entonces ya obsoleta de la norma ISO 9001, obra que, en años anteriores, se había vendido bien y cuyos royalties declaré convenientemente. La verdad es que ni lo advertí y no lo tuve en cuenta en la declaración, pero claro está, el editor si lo hizo y en 2011 me llegó una sanción por no haber declarado “dos pagadores”, por un importe total (declaración nueva, atrasos, sanción e intereses) de 1.100 € (mil cien euros), es decir, un 11.000 % (once mil por cien), lo que, en cuatro años, resulta un 2.750 % anual. De nada sirvió apelar al sentido común, consiguiendo únicamente un aplazamiento del pago en seis plazos. Y ahora vamos a hacer números. Ya sé que no es forma de hacer estas cuentas, pero el personal simple, el personal de a pie, el simple ciudadano, no llega a mucho más que a la regla de tres, y esta es la que voy a aplicar.

Germán Gallego, sanción aplicando el baremo de la familia de Jordi Pujol:
  • 10 € x 3.68% x 4 años = 1,472 €
Familia de Jordi Pujol, sanción aplicando el baremo de Germán Gallego:
  •  4.000.000 € x 2.750% x 34 años = 3.740.000.000 € (tres mil setecientos cuarenta millones).
O sea, mis 1.100 € se quedarían en un café, y vuestros cuatro millones deberían ser... Ya podéis estar contentos. Más o menos, como yo.

Saludos cordiales, piltrafa humana. Doy por sentado que no vas a leer esta carta, pero, a todos los efectos, la doy por presentada y leída. Qué satisfacción. Y qué desahogo.

¡Ah! Me olvidaba del tema del blog. Calidad = CERO, Excelencia = CERO; Política = CERO.

Notas:
1 - piltrafa: acepción 2. f. Persona de ínfima consistencia física o moral.
2 - El editorial de La Vanguardia de hoy, un tanto tibio, defiende la tesis de que este hecho no puede catalogarse de corrupción. No estoy en absoluto de acuerdo.
3 - Espero que no se agoten los adjetivos: ya llevamos escandaloso y estrafalario.
4 - contaminar:.
     1 - tr. Alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio por agentes
          químicos o físicos. U. t. c. prnl.
     2. tr. Contagiar, inficionar. U. t. c. prnl.
     3. tr. Alterar la forma de un vocablo o texto por la influencia de otro.
     4. tr. Pervertir, corromper la fe o las costumbres. U. t. c. prnl.
     5. tr. Profanar o quebrantar la ley de Dios.
5 - expiar:.
     1. tr. Borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio.
     2. tr. Dicho de un delincuente: Sufrir la pena impuesta por los tribunales.
     3. tr. Padecer trabajos a causa de desaciertos o malos procederes.
     4. tr. Purificar algo profanado, como un templo.

miércoles, 9 de julio de 2014

Admitir «cierto» exceso...

Desde arriba...


y desde abajo...
SENTENCIA Nº 31/2014

En Madrid a 7 de julio de 2014.

Este Tribunal ha visto en juicio oral y público la causa referenciada, seguida por delitos contra las Instituciones del Estado, de atentado, asociación ilícita y una falta de daños

(…)

2.1.- Conductas relacionadas con el derecho de reunión y manifestación. Determinación previa del contenido protegido constitucionalmente.

(…)

«Cuando los cauces de expresión y de acceso al espacio público se encuentran controlados por medios de comunicación privados, cuando sectores de la sociedad tienen una gran dificultad para hacerse oír o para intervenir en el debate político y social, resulta obligado admitir cierto exceso en el ejercicio de las libertades de expresión o manifestación si se quiere dotar de un mínimo de eficacia a la protesta y a la crítica...» (1)

(…)

Comentarios:

Poca Calidad, poca Excelencia, poca Política, mucha... (2)


Notas: 
  1. página 57 de 126.
  2. A gusto del consumidor; en este caso, el lector...
  3. No consta que, en el juicio, los absueltos por su defensa de la Constitución hayan acreditado su conocimiento o, siquiera, si la han leído.
  4. No he sabido etiquetar este artículo.

sábado, 5 de julio de 2014

«Te van a enganchar»

Desconozco la definición técnico-tipográfica correspondiente a este título a cuatro columnas, tal y como ha aparecido ayer en La Vanguardia —medio no precisamente caracterizado por su sensacionalismo ni por su audacia especulativa—, pero lo que si he hecho es medir el tamaño de la frase: 12 x 1 centímetros (la T mayúscula), es decir, más de medio palmo de ancho.

Desconozco también los motivos que le han llevado al periódico a dedicar dos páginas a este tema (1), incluyendo dos cuadros detallados, con expresión de nombres y cantidades (en rojo y negrita) pagadas por la Federació de Municipis de Catalunya y cobradas por los 44 interfectos, de los que 42 son (o eran) alcaldes, un «independiente» y un «representante» del Ajuntament de Barcelona.

Y la verdad, me importa un comino. Porque lo único que me importa es el hecho en sí, dos páginas llenas de peritas en dulce que me van a dar jugoso tema para este artículo sabatino. Vamos con ellas:

«Bustos cobró en 2011 y 2012 casi 24.000 euros en dietas de la Federació de Municipis» (2). Bueno, hasta aquí, nada que objetar. Viajaría mucho (a pesar de tratarse del exalcalde de Sabadell, a 27 Km de Barcelona, sede de la Federació).

«...las dietas cobradas por Bustos y los otros 43... eran cantidades exactas cada mes...». Empieza el mosqueo, aunque, claro está, puede deberse a una rutina de reniones y actividades de precisión milimétrica seguida fielmente por los interfectos, indicativa de un encomiable celo y rigor en sus actos.

«Los presuntos sobresueldos afectan a municipios de toda Catalunya y a ediles del PP, PSC, ERC, CDC e ICV». Bueno, pues esta transversalidad (3) puede ser hasta encomiable. No veo porqué se deberían establecer diferencias en estos pagos. ¿Acaso un edil del PP no come más o menos lo mismo que el resto? ¿No debería ser esto un ejemplo de educación y equidad en el trato mutuo en el resto de ámbitos políticos, ya sea en el Parlament o en las habitualmente descalificadoras declaraciones a los medios?

«...cantidades fijas que son significativamente diferentes dependiendo del cargo que ostentaban y el tiempo de permanencia en este órgano». La verdad, empiezan a ponérmelo difícil. Pero todavía podría ser que el presidente asistiese a todas las reuniones —por esto cobraría más— y los vocales sólo a determinadas reuniones de comisión (4).

«...nueve de ellos no tienen ninguna actividad en este período (2011, 2012), cuyas reuniones abarcan incluso las vacaciones y el mes de agosto». La situación empieza a complicarse: Mal si no asisten a las reuniones vacacionales reales, peor si no asisten ni a las virtuales (suponiendo que éstas fuesen ficticias). Menuda cara. Cobrar por nada.

«La FMC pagó en dietas casi 300.000 euros brutos». Podría ser peor si fuesen limpios. Pero, ¿de dónde sale el dinero? La solución en las conclusiones.

«...la indignación con la que han reaccionado varios de los ediles que manifiestan no tener conocimiento de que las cantidades percibidas eran dietas, ha provocado la exigencia de responsabilidades  en el seno de la FMC». Lógico, aunque no consta el concepto por el que creían les abonaban estan cantidades fijas. Y resulta paradójico, porque cobrar dietas es algo totalmente normal, justificable y defendible. Yo, por lo menos, lo he hecho muchas veces. No entiendo porqué los ediles lo consideran anatema.

«El alcalde de Mataró ha devuelto el dinero, y otros cuatro y todos los de CDC le seguirán». Abandonan el barco, Les honra, aunque, siendo necesario, no es suficiente.

«En conversación telefónica, el secretario al presidente: “te van a enganchar”; en otra: “te puede costar el puesto decir una mentira (…) y al final sabrán lo que cobras, no te engañes, lo sabrán. Tú tienes cada mes una transferencia. Se enterarán, joder, y el día que te enganchen con una mentira así te van a hundir”». Más claro el agua. Buen secretario.

Conclusión

Mientras estaba empezando estas conclusiones, observo en la web la siguiente noticia:

La Federació de Municipis de Catalunya destituye a su secretario general.

El cese de Adolfo Moreno Sansano ha sido aprobado en una reunión de urgencia celebrada esta tarde. Los alcaldes que quieran podrán depositar en una cuenta de la FMC las retribuciones económicas recibidas de 2011 y 2012.

artículo donde se puede leer:
«Moreno es precisamente quien --siendo ya secretario general-- advirtió al que era presidente en 2012, Manuel Bustos, de la posibilidad de que la prensa se enterase de los presuntos sobresueldos», y...
A mí que me registren...
«Nuria Marín (PSC), alcaldesa de l'Hospitalet de Llobregat, ha explicado que, como el resto de alcaldes, interpretaban que las retribuciones que cobraban respondían a la responsabilidad y trabajo que desarrollaban en la FMC, "igual que se hace en otras instituciones como la Diputación de Barcelona, en los consejos comarcales y en tantas y tantas administraciones"».
Bienvenida sea la noticia. Sólo me queda concluir que la justicia depure responsabilidades y que los políticos no nos tomen por tontos, porque la FMC es una entidad privada de adscripción voluntaria, financiada por las cuotas de los miembros —cuotas que, por cierto, por provenir de ayuntamientos, salen de nuestro bolsillo—, entidad que nada tiene que ver con las «tantas y tantas» instituciones a que hacen referencia en su seráfico descargo. Y tampoco deben olvidar que la mayoría de ciudadanos no-políticos nunca han debido «interpretar» el porqué de lo cobrado (cuando cobraban), porque lo sabían siempre. Por lo menos yo, siempre lo he sabido. No he necesitado ni preguntarlo. Y si lo has de preguntar, mala cosa.

Y para terminar: si creían que las retribuciones «respondían a la responsabilidad y trabajo que desarrollaban», ¿porqué las devuelven? ¿No se las merecían? ¿Dejarán de ser responsables? ¿Acaso ahora trabajarán gratis? ¿Abandonarán la Federación? Que me lo expliquen.

Notas:
  1. Resulta sorprendente que El Mundo, miembro destacado de la «caverna mediática», sólo le dedique una página con menor lujo tipográfico.
  2. Título del artículo principal. Misma tipografía, pero, por su mayor longitud, ocupando las cuatro columnas en dos filas. Es decir, todo un señor título de un palmo.
  3. He contado: 23 PSC, 9 ERC, 4 ICV, 4 CDC, 2 PP.
  4. ¿A que ha quedado bien?

domingo, 29 de junio de 2014

Cuent@s familiares

Permítaseme empezar con una digresión, que no lo es tanto si consideramos que nos encontramos en un blog dedicado a la política. Me voy a referir al empleo en el título del símbolo @, unidad antediluviana de peso en su designación nominal (arroba), arquetipo formal —de forma, no de fondo— de lo “políticamente” correcto en igualdad de género y, en mi opinión, haciendo honor a su nombre, muy pesado y trasnochado (1). Nos encontramos inmersos en un mundo más preocupado por la forma que por el fondo, evidenciado de forma paradigmática por la coexistencia amigable de cinco hechos paradójicos:
  1. Forma: El discurso político ha incorporado, en todas sus corrientes y banderías, el símbolo @ (verbalizado en el empleo obsesivo y secuencial del género masculino y femenino, con total independencia de que sea o no “gramaticalmente” correcto);
  2. Forma: La regulación normativa de la presencia tasada de ambos géneros en órganos de gobierno de entes privados y públicos;
  3. Forma: La preocupación formal por hablar continuamente de los desajustes económicos y discriminatorios entre ambos géneros;
  4. Fondo: La total y absoluta falta de preocupación real por tomar medidas de control eficaces para verificar y corregir la discriminación real existente, siendo de ello un ejemplo palmario la discriminación en el salario. La regla debería ser simple: “Mismo trabajo, mismo salario” (2) y
  5. Fondo: La proliferación de programas televisivos en los que se somete a escarnio público al supuesto género discriminado, sin mayor atención por parte del sistema “políticamente” correcto y "epidérmicamente" igualitario. 
Pero no es ésta la aplicación en el título. Más que igualación de género, basándome en la elegante e ingeniosa representación conjunta de dos letras, pretendo expresar una paradójica diferenciación conceptual. Puede leerse indistintamente como «Cuentas familiares» o como «Cuentos familiares», dos significados radicalmente distintos, pero que hoy veremos como convergen y hasta se confunden.  

Consanguinidad y Parentesco
El tema de hoy ha sido tratado con intensidad en la práctica totalidad de medios, pero como es habitual, transcurrida una semana ha sido olvidado, sepultado por el aluvión de datos con el que nos obsequia la actualidad y sus voceros. En la exposición de hechos me referiré a dos de ellos, de distinta y distante línea política, cuyos recortes en papel almacené por considerarlos relevantes y merecedores de atención. Empecemos por los títulos (ambos a cuatro columnas; los subrayados son míos):

  • «Familias en el órgano fiscalizador del Estado. Los lazos de parentesco en el Tribunal de Cuentas alcanzan a 100 empleados» (El País, 24 de junio de 2014).
  • «El presidente del Tribunal de Cuentas comparecerá por el posible enchufismo» (La Vanguardia, 25 de junio de 2014).

Sorprende la contundencia del planteamiento, en especial el empleo del término «enchufismo» por el conservador y cincunspecto medio barcelonés, apenas mitigado por su calificación de «posible».

  • El País: «...aproximadamente el 14% de la plantilla tiene vínculos familiares dentro de la institución y cerca de un 10% tiene vinculaciones con altos y medios cargos».
  • El País: «Desde el actual presidente, hasta el comité de empresa... tienen entre la plantilla a esposas, cuñados, concuñadas, primos carnales, hermanos, sobrinos, hijos, nueras, yernos e, incluso, amigos de la infancia, parejas sentimentales y hermanas de éstas».
  • El País: «Un portavoz señala que todos los empleados han superado “una oposición libre y abierta”».
  • La Vanguardia: «Álvarez de Miranda niega irregularidades y se defiende resaltando que es “fruto de la casualidad” y de una cierta “vocación familiar” de la institución».

Poco que añadir, en especial tras la precisa y didáctica enumeración de términos familiares y amistosos, la cual, por extensa, nos hemos abstenido de subrayar. Pero algo añadiremos. El hecho de que el organismo encargado de fiscalizar las cuentas del Estado sea el protagonista de tamaño despropósito confirma mi escepticismo y mi convicción en la absoluta imposibilidad de que la Calidad y Excelencia política sea algo factible. Que la peregrina justificación del fiasco se apoye públicamente en la «casualidad» y en la «vocación familiar», representa, además de un sacrilegio estadístico, una ofensa a la razón y un atentado a la inteligencia básica, lo que sumado al hecho de que no haya provocado la inmediata repulsa, la petición de dimisión, de un auditoria (3) o la presentación de querellas por parte de la «clase» política ni de los medios, reafirma mi conclusión de que esto no tiene arreglo. Por si esto fuera poco, la transversalidad política de los enchufadores, que se reparte por todo el espectro, la mayoría de ellos enemigos acérrimos de la consanguinidad en los cargos públicos (4) —con excepción de ellos mismos, por supuesto— evidencia de nuevo una confabulación endogámica, consecuentemente degenerativa, que tras espesas cortinas de humo parlamentarias (5) esconde un objetivo común e instintivo de supervivencia animal: la perpetuación de la especie.

En resumen: Cuentas y Cuentos (chinos) de familia (6).

Notas:
  1. A decir verdad, ya he detectado dos competidores, aunque a mucha distancia: el masculino asterisco (*), probable reminiscencia del venerable comodín del DOS (sólo para abuelos) y la femenina letra equis (x), quizá simbolizando la incógnita o ambigüedad implícita en el etiquetado sexual (el teórico y el práctico).
  2. Por esto no soy político ni creo que lo sea nunca. Si de mí dependiera, este problema se resolvía en 24 horas.
  3. Pero... ¿quién audita al auditor?
  4. Léase Monarquía.
  5. Humo y niebla que incluye, entre otros muchos, la hipócrita defensa de la igualdad de géner@.
  6. Con una ligera connotación mafiosa.