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lunes, 6 de enero de 2014

NC14 – ¿Opacidad? ¿Transparencia? Humo :-(

Finalizaba el período festivo y me había resistido a seleccionar temas para el blog, no por falta de eventos —discursos de reyes y líderes mayores y menores, cartas y memorandos a la UE, etc.— ni de ganas, sino por la dificultad de descargarlos de carga ideológica, condición indispensable para el tratamiento aséptico y forense que se les pretende dar a estos artículos, con el foco puesto, exclusivamente, en la eficacia (Calidad) y eficiencia (Excelencia) de nuestros proveedores, los políticos (de hecho, de la Política en general), y en la satisfacción de nuestras necesidades y expectativas como clientes.

Y en estas, resulta que ayer, en El Mundo, bajo el explícito título «La opacidad de la Agencia Tributaria» me topo con la siguiente —y estupefaciente— información, relacionada íntimamente con la reciente entrada «Estaba llena de socialistas»:

«El Gobierno no sabe a cuántas personas ha destituido».

«El Gobierno asegura en una respuesta parlamentaria a UPyD que desconoce cuántos ceses se han producido y el número de inspectores con los que cuenta en la actualidad».

Y esto es lo que me ha llevado a emplear parte del día festivo en practicar el noble arte de la reflexión y la escritura y a efectuar una búsqueda de fuentes algo más extensa de lo habitual, con objeto de reducir el tema a evidencias objetivas, razonablemente exentas de sesgo ideológico o subjetivo.

Todo empieza así:

Pregunta por escrito 184/028649 (Alvaro Anchuelo, UPyD)
«1 ¿Cuál es el número exacto de ceses que se han producido entre los Inspectores en puestos de libre designación entre el 1 de enero de 2012 y la fecha de hoy?».

Más claro y conciso, imposible. Respuesta:

BOCG. Congreso de los Diputados, serie D, núm. 382, DE 26/12/2013
Típica respuesta de un político estándar.
«En relación con la información solicitada sobre el número exacto de ceses que se han producido entre los Inspectores de Hacienda del Estado en puestos de libre designación entre el 1 de enero de 2012 y la fecha actual se indica que no es posible facilitar el dato porque cualquier nombramiento en un puesto de libre designación necesariamente implica el cese en el puesto que se venía ocupando anteriormente».

«No es posible facilitar el dato porque...» Explicación incomprensible, fundamentada en el peregrino argumento de que, al promocionar de puesto, el número total de plantilla permanece constante (+1 – 1 = 0), invalidado por las vegetativas altas o bajas que se dan en todas las organizaciones.

«Los cambios en los equipos directivos tienen relación con la capacidad de auto-organización reconocida a las Administraciones Públicas y con los procesos de renovación que se producen en las organizaciones, con el objetivo de alcanzar mayores niveles de eficacia en el ejercicio de las funciones que tiene encomendadas...».

Descalificadora referencia a los «procesos de renovación» que invalida la provisión endogámica de puestos de libre designación a que ha hecho referencia anteriormente («cualquier nombramiento...», es decir, renovación = 0). Y dado que hablamos de las mismas personas físicas en puestos distintos, la referencia al aumento de los «niveles de eficacia» resulta, cuando menos, aventurada y enternecedora.

«El número de puestos de libre designación actualmente existente en la Agencia Tributaria para el colectivo de los Inspectores de Hacienda del Estado es el que se estima adecuado en este momento...».

Caramba. Obvio. ¿Qué van a decir? Mira que si no se estimase adecuado... Particularmente, esta afirmación plasmada en un escrito oficial firmado por el Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, me parece una ofensa a la inteligencia y me resisto a creer que no se haya incluido con ánimo de “tocar las pelotas” y “marcar el territorio”.

Llegado a este punto, creí oportuno resolver la referencia a «la capacidad de auto-organización reconocida a las Administraciones Públicas»:

Web de la Agencia Tributaria (Información institucional)
«Como tal entidad de derecho público, cuenta con un régimen jurídico propio distinto al de la Administración General del Estado que, sin menoscabo de los principios esenciales que deben presidir toda actuación administrativa, le confiere cierta autonomía en materia presupuestaria y de gestión de personal».

Bueno, parece que el Sr. Secretario de Estado tiene «cierta» parte de razón. Veamos qué dice la Ley:

Ley 31/1990, de 27 de diciembre (artículo 103)
Tres. Organos rectores.
1. Los Organos rectores de la Agencia serán el Presidente y el Director General.
El Presidente será el Secretario de Estado de Hacienda o la persona que al efecto designe el Gobierno a propuesta del Ministro de Economía y Hacienda, y que tendrá rango de Secretario de Estado.
El Director General, que tendrá rango de Subsecretario, será asimismo nombrado por el Gobierno a propuesta del Ministro de Economía y Hacienda.

2. Corresponde al Presidente...:
a) Aprobar la relación de puestos de trabajo y la oferta de empleo de la Agencia, así como sus modificaciones.
c) Aprobar la estructura orgánica de la Agencia y los nombramientos y ceses del personal directivo.

3. El Director General le corresponden:
- Ejercer la dirección del personal y de los servicios y actividades de la Agencia.
- Contratar al personal en régimen de derecho laboral o privado, dentro de los limites de la relación de puestos de trabajo aprobada.

4. ...La Agencia seleccionará su personal por medios objetivos basados en convocatoria pública, con excepción del de carácter directivo,...

O sea, el Presidente aprueba la relación de puestos de trabajo (luego, existe), la oferta de empleo y los nombramientos y ceses del personal directivo (¿acaso él o sus asesores no saben contar?) y el Director General ejerce la dirección y la contratación del personal. Además, a modo de inquietante guinda, sabemos que, por Ley, el personal directivo (no el de confianza, que ni se cita) no se selecciona por medios objetivos (¿...?) ni por convocatoria pública. Lo dicho, inquietante y, probablemente, ilustrativo de su ineficacia.

Conclusión objetiva:
A la vista de las evidencias anteriores, no parece aceptable el desconocimiento del número de ceses ni las peregrinas justificaciones, indicativas, más que de la pretendida autonomía o independencia argumentada, de una absoluta ineficacia — más bien, no saber ni contar, lo que para una Agencia Tributaria es particularmente sangrante— que, de ser cierta, representaría la institucionalización de un monstruo (mal) autogestionado dentro de la Administración y de no ser cierta —me resisto a aceptar que se desconozca el número de ceses— una desfachatez y una falta de respeto al demandante y, por extensión, al Congreso y a todos nosotros, los representados. En cualquiera de ambos casos, flagrante No Conformidad por incumplimiento de las ingenuas expectativas generadas por la recién aprobada Ley de Transparencia, personalizada en el firmante del desaguisado, el Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, extensiva al Ministro de Hacienda, responsable primario de las designaciones del Presidente y Director General.

Conclusión subjetiva:
El Mundo habla de opacidad, aunque lo que se nos vende es que los cargos de libre designación —los inspectores de Hacienda o los cargos directivos, que no queda claro—, en lugar de opacos son transparentes, porque la luz y los taquígrafos pasan a su través sin dejar huella. Y la respuesta del Secretario, ni es opaca ni es transparente. Es humo, mucho humo.

Nota: Se desconocen las consecuencias «políticas» de la incalificable respuesta parlamentaria que nos ocupa. Bueno, la verdad es que no me he molestado en buscarlas.

domingo, 22 de diciembre de 2013

NC13 – (in)Competencia eléctrico-ministerial :-(

Una bombilla, como todos, «indignada»
Menuda semanita, verdadero filón de temas (registros en sedes PP y UGT, correos Blesa/Aznar, ley del aborto, etc.) todos ellos ejemplo de Calidad y Excelencia política. Pero vamos a fijar la atención en el que más brilla: la luz, verdadera cadena de despropósitos que nos ha sacudido diariamente como si hubiésemos puesto los dedos en el enchufe (eléctrico, no político) y que han representado el récord mínimo de supervivencia práctica de una Ley, el cual ha quedado establecido en un día (aproximadamente).


Como siempre, vamos a abordar el tema desde la percepción del cliente político, el hombre de la calle, de quien se alimenta y se indigesta con los titulares de los medios de comunicación, titulares que comentaremos adecuadamente, de tal forma que nos permitan llegar a conclusiones relacionadas con la (in)satisfacción de nuestras necesidades y expectativas y a la declaración —generalmente— de una No Conformidad.

lunes, 16-12-2013
La Vanguardia: «La Ley del Sector Eléctrico que se aprobará el próximo jueves debe acabar definitivamente con el déficit de tarifa —la diferencia entre el coste real de producción y el dinero que pagan los usuarios—, cuyo montante supera los 26.000.000 €» (Ministro Soria).

miércoles, 18-12-2013
La Vanguardia: «Soria rectifica de nuevo y subirá la luz en enero por la parte regulada», «El alza total dependerá de la subasta de mañana, pero podría superar el 6%», «El pasado 3 de diciembre el ministro afirmó “los consumidores no van a pagar el déficit de tarifa”».

El Mundo: «Hay “tarifazo” para 15 años», «Soria remarcó ayer que la luz ha subido un 0,9% en 2013».

viernes, 20-12-2013 (se conoce el resultado de la subasta: aumento del 26% = 11% del recibo en Enero).
La Vanguardia: «Freno al tarifazo», «El Gobierno estudia un decreto que derogue el sistema de cálculo», «Esto el Gobierno lo ve inaceptable. No se corresponde en absoluto con las proyecciones» (Ministro Soria).
«La escasa pluviosidad hace prever un trimestre con poca generación hidráulica; tampoco se augura que haga mucho viento y todo aboca a una mayor utilización de los ciclos combinados» (Diversas fuentes de “las eléctricas”).

El Mundo: «Soria huye hacia adelante», «Soria se esforzó en desvincular el resultado de la subasta de la Ley de Reforma del Sector Eléctrico aprobada ayer en el Congreso», «El PP aprueba su reforma eléctrica con ayuda de CiU», «Esta reforma es una auténtica barbaridad. La política energética del Gobierno está arruinando a la industria» (Pere Macías, portavoz de CiU en el Congreso, en todo un ejemplo de coherencia).

sábado, 21-12-2013
La Vanguardia: «Competencia presentará otra propuesta de subida de la luz para enero», «El Consejo de Ministros aprobará un decreto con los cambios en su próxima reunión» .

«Las normas vigentes no resuelven cómo fijar el precio» (Vicepresidenta Sáenz de Santamaría).

El Mundo: «Soria improvisa un sistema para fijar el precio de la luz 24 horas después de su reforma eléctrica».

«Otra reforma 24 horas después»,. «No sé en base a qué argumento podían decir de entrada que la subasta se había hecho de una manera muy transparente (...) ya que da la impresión a medida que pasan las horas de que no ha sido así» (Ministro Soria a Radio Nacional).

«El objetivo de Industria es que sea un mecanismo objetivo ligado a distintas variables que recogen el precio del mercado» (Vicepresidenta Sáenz de Santamaría).

domingo, 22-12-2013
La Vanguardia: «El pulso entre Gobierno y empresas finiquita la reforma eléctrica».
«Los expertos opinan que “hay que empezar desde cero” y diseñar otra reforma».
«El choque entre el Gobierno y las eléctricas sube de tono».

El Mundo: «Las eléctricas culpan a Soria del “tarifazo”».

Conclusiones:
Visto lo visto, superado el mareo y el intenso dolor de cabeza producido por esta avalancha de informaciones inconsistentes, desagradables y contradictorias, que atentan directamente a la salud física y psíquica de los sufridos clientes, entre los que me incluyo, declaro con rotundidad una No Conformidad contra el ministro Soria, como cabeza visible del desaguisado, el cual, por extensión, es responsabilidad de todos nuestros dirigentes políticos en el sector energético desde hace, al menos, 15 años. Y la fundamentaremos así (simplificando mucho):
  • El 56% del recibo corresponde al lavado de déficit tarifario acumulado por decisiones y errores políticos desde hace lustros. Es decir, no se corresponde con el consumo del período que pagamos.
  • El resto (44%) corresponde —remotamente— al consumo, y su precio para el próximo trimestre, para casi 20.000.000 de familias, se establece en una subasta on-line en la que participan mayormente tiburones —en fino, operadores— financieros como Morgan Stanley, Goldman Sachs, Barclays o Banco Santander, todos ellos, como se sabe, importantes productores de electricidad (es coña).
  • Este precio fijo es el que deberán pagar las comercializadoras —curiosamente, casi todas también fabricantes— a los tiburones, los cuales compran día-a-día —u hora-a-hora—  la “luz” a los productores al precio fluctuante de mercado.
  • El precio de la subasta se ve afectado —entre otros factores «objetivos»— por «la escasa pluviosidad que hace prever un trimestre con poca generación hidráulica; tampoco se augura que haga mucho viento y todo aboca a una mayor utilización de los ciclos combinados». Es decir, por la bola de cristal meteorológica.
  • Incomprensiblemente, este estrafalario sistema de fijación de precios para el consumo y la composición del recibo no está incluido en la Ley del Sector Eléctrico aprobada el jueves.
  • Incomprensible porque, además de afectar gravemente al bolsillo de los consumidores de a pie, el coste energético representa al segundo rubro en importancia —tras los laborales— en el coste industrial de nuestras empresas.
  • Incomprensible también porque al déficit de tarifa hay que añadir el exagerado tufo de déficit de competencia de mercado, sesgado por el peculiar formato de subasta, proclive, sin duda, a manipulaciones bastardas, evidentes hasta para un lego en la materia.
  • Por último, añadir a la impresión subjetiva de falta de competencia del mercado, la  evidencia objetiva de falta de competencia de este ministro, extensiva al Gobierno, capaz de alumbrar una Ley de tan exiguo recorrido práctico y de agredirnos con continuas declaraciones contradictorias.
«Nuestras instituciones políticas se han creado para un mundo que ya no existe... Nuestros jóvenes tendrán que crear una nueva democracia... La última campaña electoral en Francia ha sido una campaña de prostáticos» (Michel Serres, historiador y filósofo). Pues mira que en España...

NOTAS:
Comentarios de terceros (no del Gobierno ni de las eléctricas) dignos de mención jocosa:

sábado, 21-12-2013. El Mundo:
«El PP culpa al anterior gobierno socialista de la deuda acumulada del sistema, que al final de este año rondará los 27.000.000 €». Más demagogia barata: con todo lo malo que es esto – 56% del total, 15 años para lavarla–, sólo representa el 0,8% del aumento en el recibo de Enero.

«La luz sería un 15% más barata». «En Cataluña tendremos un mecanismo que garantizará que nadie pasará frío en su casa por motivos económicos» (Felip Puig, Conseller —otro ministro, éste de la tribu— de Empresa y Ocupación). Trascendentes términos: «mecanismo», «nadie». Y que más... Me pregunto, ¿se lo creerán? Temo la respuesta.

sábado, 14 de diciembre de 2013

NC12 - 3.300 Super Presidentes :-(

Uno de los 3.300
Hoy la fría noticia supera toda mi capacidad imaginativa, hasta el punto de que, incapaz de extractar, me veo forzado a transcribirla en su totalidad (los resaltados y los subrayados son míos):

11-12-2013 (El Mundo. Carlos Segovia)

Más de 3.300 empleados de las empresas públicas tienen mejor sueldo que el de Rajoy.

Más de 3.300 trabajadores de empresas del Estado ganan más que el presidente del Gobierno, según el informe que el Tribunal de Cuentas ha remitido al Congreso de los Diputados. Éste es el número de trabajadores de empresas públicas dependientes de la Administración Central con una retribución bruta anual de más de 90.000 euros.

El sueldo de estos miles de empleados del sector público empresarial contrasta con los 75.000 euros brutos que ingresa oficialmente al año Mariano Rajoy.

El órgano fiscalizador señala también que a cierre de 2011, el último ejercicio analizado, existen 11.672 empleados adicionales de empresas públicas que ganan como media entre 54.000 y 90.000 euros. Según sus conclusiones, el sector público empresarial estatal destina cada año más de 5.000 millones de euros a los más de 190.000 trabajadores de su sector empresarial, lo que supone una retribución media de 33.600 euros, que hay que comparar, según el Tribunal de Cuentas, con los 22.800 euros del salario medio general en España (incluidos funcionarios y sector privado). «Esta diferencia se debe, fundamentalmente, a que muchas de las entidades del sector público empresarial estatal tienen entre su personal una alta proporción de plantilla con titulación universitaria, cuyas retribuciones elevan la media general», justifica el informe.

El grupo Aena presenta la retribución media más alta en su plantilla, con 57.300 euros de media bruta anual en 2011, aunque en este caso, se tiene en cuenta «el colectivo de 2.400 controladores aéreos», cuyas retribuciones «han contribuido a elevar la media». Sigue en la clasificación la Corporación RTVE, con 47.800 euros, pero el Tribunal resalta que el 40,9% de su personal son titulados superiores. En tercer puesto aparece Renfe, con un sueldo medio bruto de 46.800 euros, incluido «el colectivo de maquinistas que, aunque no pertenece a la categoría profesional de titulado superior, percibe unas retribuciones superiores a la media general». El 22,5% del personal del grupo ferroviario es titulado superior. Algo menos, el 18,9% dispone de esa titulación en el grupo de astilleros Navantia, donde el sueldo medio es de 43.700 euros.

El informe fiscaliza el grado de cumplimiento del solemne anuncio del entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que se iba a acometer una racionalización del sector público empresarial, con extinciones de sociedades públicas y reducción de su número de consejeros y directivos dentro de un plan de austeridad. El resultado de aquel plan es desolador, según las conclusiones del Tribunal de Cuentas, y muestra la resistencia del propio sector público empresarial a afrontar cambios. El informe dedica un capítulo a analizar «entidades con un nivel de actividad reducido» y destaca cinco (ver gráfico adjunto) «con una cifra de negocios igual a cero» pero «con una plantilla de entre uno y 11 empleados». «En todas ellas existía un consejo de administración con un número de miembros similar o superior al de sus trabajadores y que eran retribuidos por la asistencia a sus reuniones». Y además, en el último año fiscalizado, registraron pérdidas.

El Tribunal de Cuentas llama la atención sobre Rumasa S.A. creado tras la expropiación del imperio de Ruiz Mateos en 1983 y que «se centra principalmente en la gestión del archivo de documentación de ese proceso, en el seguimiento de los procedimientos judiciales abiertos, así como en la realización de inversiones en deuda pública, que a finales de 2011 presentaban un saldo de 151,87 millones de euros».

En Rumasa S.A. trabajan, según el informe, nueve personas con una retribución media de 66.000 euros. Sin embargo, los miembros del consejo de administración son 12, con un reparto total de dietas de 117.000 euros. En 2011, Rumasa perdió 1,5 millones.

También destaca Infraestructuras y Equipamientos Hispalenses, creada en 1990 con motivo de la celebración de la Expo de Sevilla. Actualmente «su actividad consiste en la gestión de su escasa tesorería y en la propiedad del 30% del estadio Olímpico de Sevilla». El actual Gobierno ha aprobado que sea absorbida por la Sociedad de Gestión Inmobiliaria de Patrimonio, pero en 2011 daba empleo a cuatro personas, con una retribución media de 61.000 euros, tutelados por media docena de miembros del consejo de administración. Perdió ese año 387.000 euros.

La Sociedad de Gestión del Proyecto Aletas se creó en 2007 para gestionar obras y servicios en Puerto Real (Cádiz) pero «por problemas medioambientales carece casi de actividad». Dispone de 20 millones de euros en tesorería y cuenta con un empleado retribuido con 120.000 euros. Se trata, según el Registro Mercantil, de Carmen Rodríguez Ares, inspectora de Hacienda que fue subdirectora general cuando era ministro de Trabajo Manuel Chaves. El consejo de administración de esta sociedad reúne a 12 personas que cobraron 88.000 euros en dietas en 2011. Lo preside la subsecretaria de Hacienda, Pilar de Platero. La entidad perdió 216.000 euros.

El Tribunal de Cuentas concluye que Zapatero alcanzó un ahorro de apenas 331 millones en 2011. De 243 entidades empresariales causaron baja 42, un 17%, y actualmente el Tribunal de Cuentas afirma en su informe que hay aún «23 sociedades mercantiles con un nivel de actividad significativamente reducido, resultando, por tanto, cuestionable la conveniencia de su permanencia en el sector público empresarial estatal».

¡¡¡ Joder !!! Sobran más palabras.

No Conformidad sí, pero ¿contra qué? ¿Qué requisito se vulnera? ¿Qué compromiso se rompe? Probablemente ninguno que sea evidenciable objetivamente ni que esté reflejado explícitamente en programa o documento alguno. Pero representa un atentado al sentido común y a nuestros bolsillos. Porque, abstracción hecha de la capacidad o incapacidad de los Presidentes del Gobierno para ejercer su cargo, resulta ofensivo y abracadabrante que existan empresas públicas con más consejeros que empleados —supongo que se aconsejarán a sí mismos—, que 3.300 apesebrados reciban de nuestros impuestos más alfalfa que el Presidente y que éste y los anteriores, lo toleren. Y que nosotros, los sufridos paganos, también.

Porque nadie debería cobrar más que el Presidente. Y hoy, aquí, ahora, analizando esta No Conformidad, no me importa lo que cobre, su (in)competencia ni lo que (no) haga.

sábado, 7 de diciembre de 2013

NC11 - «Estaba llena de socialistas» :-(

Ha querido el destino que el primer artículo tras la travesía del desierto haya coincidido con la celebración del 35 aniversario de la Constitución, acontecimiento político estrella del año, con independencia de juicios de valor sobre su calidad y excelencia, juicios de índole general que no tienen cabida en este blog, dedicado exclusivamente a someter a auditoria acontecimientos particulares —relevantes desde mi personal punto de vista— protagonizados por nuestros políticos, de los que se han hecho eco los medios de comunicación, fuente natural de la experiencia percibida como clientes que somos.

Pues parecen simpáticos(1)...
Por esto es destacable que nuestro preclaro ministro de Hacienda, señor Cristóbal Montoro, haya acaparado el protagonismo y los titulares en los medios efectuando, en la recepción oficial en el Congreso, unas declaraciones que, a pesar de darse en una conversación informal, estaba obligado a esperar tuvieran la amplia cobertura que han tenido, lo que le da un tufo de premeditación, alevosía y, me atrevería a añadir, de irresponsabilidad, solamente justificable desde el sectarismo y el desprecio más absoluto a las buenas prácticas políticas, al partido de la oposición y, lo que es peor, a los simpatizantes y militantes que de buena fe se reconocen en la peyorativa frase que hemos elegido —nosotros y los medios— como título.


07-12-2013 (El Mundo)
  • Bajo el titular destacado a dos columnas con gran caja tipográfica: ”Montoro aclara: «Estaba llena de socialistas»”, se puede leer: ”El «relevo» producido en el equipo directivo de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) le ha servido para saber que la cúpula de la Unidad de Grandes Contribuyentes estaba «llena de socialistas»”.
  • ”El ministro se empeñó en transmitir que los 29 ceses son «relevos» como los que hay en «cualquier empresa»”.
  • ”Desde Bruselas, el ministro de Justicia apuntó que las decisiones de renovación de varios altos cargos de la Agencia Tributaria «son las acertadas»”.
  • ”Rubalcaba le acusa de hacer una «caza de brujas» por su «paranoia política» ¿Qué problema hay? ¿O es que todos tienen que ser del PP, vírgenes y mártires?”.
07-12-2013 (La Vanguardia)
  •  ”El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, aseguró que el relevo que se ha producido en el equipo directivo de grandes contribuyentes le ha servido para conocer que esa unidad  «estaba llena de socialistas»”.
  • ”Montoro insistió que los 29 ceses son «relevos» normales, como cuando en las grandes empresas se cambia a la dirección y los presidentes de las mismas nombran en los puestos claves a directivos de su confianza”.
  • ”La vicepresidenta del Gobierno. Soraya Sáenz, se manifestó en la misma línea que Montoro al decir que los cambios de los 29 funcionarios se enmarcan «dentro de la normalidad»”.
  • “Según el ministro de Justicia, las decisiones tomadas «son las acertadas» dijo. «Creo que la Agencia Tributaria española funciona a niveles superiores al resto de agencias de la UE»”.
Es que no hay por donde cogerlo. Vayamos por partes: Por lo visto ha necesitado dos años para darse cuenta de que la Agencia era un nido(1) de socialistas, claro indicativo de su incompetencia, dando por supuesto —esto es retórico— que el tardío descubrimiento era un lastre intolerable para su departamento. Y además, se ha enterado por el relevo en el equipo directivo. Ergo, si no se produce el relevo, la cúpula(2) seguiría llena de indeseables. Pues hemos tenido suerte. Con esta cúpula se comprenden todos nuestros males.
En principio, debemos felicitarnos también porque el ministro asocie sus decisiones con las habituales en cualquier empresa. Y esta generalización le honra. Pero me gustaría también que la aplicase a la reacción empresarial habitual: despedir inmediatamente a cualquier directivo que hubiese mantenido en su cúpula jerárquica a 29 indeseables durante dos años y que lo declarase públicamente —por poner un ejemplo— en la comida de Navidad.
Aunque, indudablemente, debe sentirse muy reforzado por el soporte del ministro de Justicia, quien legitima su actuación considerando acertada la limpieza del nido. Caramba con el ministro. Como observador perplejo no puedo menos que opinar que la decisión es cualquier cosa menos justa. Será apropiada, adecuada, justificada, sectaria, interesada, etc., etc. Pero ¿justa? NO. Además, en un alarde de sinceridad, considera que la Agencia funciona «a niveles superiores al resto de agencias de la UE». No lo dudo, por lo menos, para sus partidistas intereses. Por lo tanto, tarjeta roja también al ministro de Justicia.

Concluyendo, la No Conformidad queda expresada así:
  1. Al ministro Montoro por la evidencia objetiva de su manifiesta incompetencia por mantener dos años a personal incompetente —según sus particulares requisitos— en la cúpula de la Agencia Tributaria;
  2. Al ministro Montoro por referirse a los relevados como «socialistas» categorizando como clase indeseable —por incompetente— a todo el colectivo abarcado por el término, sin aportar evidencia objetiva alguna de ello;
  3. Al ministro Montoro por tratar a sus clientes políticos —es decir, a nosotros— como subnormales, pretendiendo equiparar su gestión  —por lo menos, en el caso que nos ocupa— con la «habitual» gestión empresarial;
  4. Al ministro Gallardón por definir como «acertada» y, por extensión, «justa». un decisión arbitraria o, como mínimo, no soportada por evidencias (ver 2);
  5. A la vicepresidenta Sáenz por conceder la categoría de «dentro de la normalidad» a los despropósitos expresados en las anteriores desviaciones de la mínima «normalidad democrática» exigible;
  6. Al jefe de la oposición Rubalcaba por emplear un lenguaje chusco totalmente inapropiado desde los dos puntos de vista: el emocional, por el disgusto o insatisfacción legítimamente sentida por una parte de la clientela política y el práctico, por la previsible ineficacia que se daría en una Agencia Tributaria llena de vírgenes y mártires, inaceptable incluso para el PP.
En resumen... poca Calidad y menos Excelencia.

Notas:
1 – Permítaseme —en línea con el tono general del discurso político— esta simpleza.
2 – Observen: no estamos hablando de 29 curritos administrativos perdidos en las catacumbas del ministerio. Estamos hablando de «la cúpula».

martes, 3 de diciembre de 2013

Donde dije digo digo Diego :-(

Reload: segundo intento.
27 de septiembre de 2012. Más de catorce meses desde la publicación de La No Conformidad Absoluta, última entrada de este blog, donde, entre otras lindezas, declaraba de forma lapidaria: «He llegado a la conclusión de que la política (con minúsculas y reducida a la mínima expresión plástica) es absolutamente incompatible con la Calidad y la Excelencia», terminando –reconozco que de forma un tanto teatral– con el manido punto 7 del Tractatus de Wittgenstein: «De lo que no se puede hablar hay que callar». Tampoco me duelen prendas en reconocer que en su corta vida (dieciocho entradas) no he hecho otra cosa que destacar la incompetencia, incoherencia e inconsistencia de la clase política, deméritos que se vuelven contra mí con este «regreso» a la palestra y que voy a aceptar deportivamente sin presentar pliego de descargo alguno.
En cambio, lo que si haré será una renovación de mis compromisos, muy en línea con la praxis aplicada por nuestros gobernantes ante unas elecciones o el inicio del curso político. Tiempo habrá de valorar el cumplimiento de mi programa.

Empezábamos definiendo el significado de Calidad y Excelencia Política, pero... ¿qué es Política? Decíamos: «...en el alcance de este blog... entendemos por Política (la mayúscula se la concedemos por tratarse del sujeto principal, no nos confundamos) al conjunto de acciones ejecutadas por las personas que, voluntariamente (esta precisión es fundamental), la ejercen». Finalizando así: «Entendemos también que estas personas son las que forman el Gobierno (central o autonómico), los Partidos de la oposición y las administraciones, empresas y entes públicos (ayuntamientos, diputaciones, etc.). Y que todos estos entes pueden (de hecho, deben) ser tratados como Empresas (con la particularidad, no menor, de que sus clientes son sus electores y la sociedad en general)».

Y así es como los vamos a tratar: como Empresas. Sometiéndoles a una auditoria, destacando sus Puntos Fuertes :-), formulando Observaciones :-| y detectando No Conformidades :-(.  Todo ello desde mi particular, intransferible y subjetivo punto de vista como cliente. Porque esto es lo que somos: clientes, receptores de un producto, receptores de un servicio, la Política, la cual debe estar siempre al servicio del ciudadano, que es quien le ha concedido el inmenso poder que detenta y quien tiene todo el derecho a exigir, en primer término, para cualquier ciudadano, la satisfacción de sus necesidades vitales, en segundo término, para los votantes y simpatizantes, el cumplimiento de los compromisos del programa electoral (Calidad política) y en último término, no menos importante para quien las tenga, la satisfacción de sus expectativas (Excelencia política)(1).

Por último... ¿dónde queda la Filosofía? Con el permiso del maestro Aristóteles, desaparecida. Habiendo –en la política– poca Calidad y menos Excelencia, la he reducido a cero. Porque no hay filosofía en la política. Si aceptamos que la filosofía es «la búsqueda de la verdad»(2), el empeño es imposible. Porque cada político, cada partido, cada sesgado militante o simpatizante tiene su verdad y, lo que es peor, quiere convencernos de ella. De ahí, la desaparición del término original en el título del blog y su sustitución por los puntos suspensivos, con objeto de que cualquiera pueda adaptar el título a su sensibilidad(3). En cuanto al subtítulo, me reafirmo en el escepticismo, pero referido a catorce meses atrás, corregido y aumentado.

1 -  En este momento, podría ser apropiado consultar la entrada Objeto, Alcance y Clientela.
2 - Permítaseme justificar esta reduccionista definición: «La filosofía es cuestionarse la realidad».
3 - Sugerencias: basura, mentira, corrupción, miseria, estafa, comedia, sainete, etc. Personalmente, en una alarde de benevolencia, prefiero «incompetencia». Todo menos «filosofía».   

jueves, 27 de septiembre de 2012

La No Conformidad Absoluta. :-D

Hasta aquí hemos llegado. No voy a tomarme la molestia de explicar en detalle las causas. Sería imposible o, mejor dicho, la historia interminable. Sólo, por coherencia conmigo mismo (y con los bienaventurados que me han leído alguna vez), dejaré una reflexión.

NOTA: Cualquier relación entre el T-rex y la política
será de exclusiva responsabilidad del lector
Como se puede ver en el título, esbozo una carcajada. Esto lo resume todo. Calidad y Excelencia Política. Una incongruencia de alcance metafísico. He llegado a la conclusión de que la política (con minúsculas y reducida a la mínima expresión plástica) es absolutamente incompatible con la Calidad y la Excelencia. Final de trayecto. Liberación. Catarsis (en la acepción RAE: Expulsión espontánea o provocada de sustancias nocivas al organismo).

No deja de ser sintomático que el último artículo recibiera la calificación de Punto Fuerte y planteara la pregunta (me la planteara a mí) ¿Esperanza o Ingenuidad? Ya tengo la respuesta: Ingenuidad absoluta. Se me ha quedado cara de tonto. Preguntaréis: ¿Ha existido un suceso catalizador o desencadenante de esta revelación?  Pues claro, pero me lo reservo.

Me he liberado. En el fondo es una postura egoísta. Me da pereza seleccionar un tema para el artículo. Es agobiante. Hay demasiados. Dejemos a la política que se las tenga consigo misma. Es un concepto endogámico que se autoalimenta en un proceso recursivo sin ninguna interacción con el medio. Es decir, con sus clientes. Es decir, con la sociedad entera.

Es un sistema cerrado. Por lo tanto, silencio.

"De lo que no se puede hablar hay que callar" (Wittgenstein)

lunes, 2 de julio de 2012

PF1 – ¿Esperanza o Ingenuidad? :-)

Se dice que Diógenes se paseaba por Atenas con una linterna en busca de hombres honestos y que, según él, no encontraba demasiados. No se me entienda mal, pero en mi búsqueda de sucesos políticos que merezcan la calificación de “punto fuerte”, me empiezo a parecer a Diógenes.

Vuelvo a repetir que el criterio de calificación se basa exclusivamente en la bondad o ajuste de los actos de la “clase política” a nuestras expectativas. Es decir, a lo que “esperamos de ellos”. A la Calidad y la Excelencia de sus actos. Por lo tanto, nos abstenemos de efectuar juicios de valor sobre los resultados o consecuencias de los mismos, los cuales serán, forzosamente, percibidos de forma muy distinta en función del sesgo político o las simpatías específicas de cada “cliente”. Esta valoración queda para los comentaristas políticos. Soy consciente de que esta “equidistancia” puede ser objeto de críticas justificadas, pero mi enfoque, en este blog, pretende ser aséptico.

Pues bien, en estos momentos de zozobra, de secuestro y rescate, de familiares (primas) de riesgo, de recortes sanitarios, de subidas de la electricidad, etc., etc., el titular refulgía como una luz en la oscuridad. Como un faro en la tormenta:

29-06-2012  (El Mundo)
  • El Tribunal de Cuentas podrá bloquear subvenciones y sancionar a los partidos (Titular a cuatro columnas).
  • “La nueva Ley de Financiación elimina la revisión automática de las ayudas con el IPC”.
  • “La norma se aprobó con el único voto en contra de Amaiur y la abstención de IU” (Resaltado en el artículo).
  • “El balance económico anual, con su cuenta de resultados y créditos firmados, incluyendo las condonaciones de deuda, estarán disponibles en las páginas de internet de cada partido, después de que sean fiscalizados por el Tribunal de Cuentas” (este y los siguientes, extractos del texto).
  • “Los partidos tendrán que notificar cada donación que reciban, que excedan de 50.000 €”.
  • “Casi todos discreparon en eliminar la revisión automática según el IPC, pero al final aceptaron la cláusula”.
  • “CIU propuso que se vinculase al crecimiento del PIB”.
  • “No podemos aceptar una cláusula de revisión porque la mayoría de los españoles tampoco la tienen. No sería justo ni solidario” (Portavoz del PP).
29-06-2012  (La Vanguardia)
  • “Menos dinero para los partidos” (pequeño suelto).
Relacionado con este tema, en otro artículo:
  • “El Poder Judicial se niega a hacer públicos datos de viajes” (Titular a tres columnas).
  • “El Consejo se dice dispuesto al control de Parlamento y el Tribunal de Cuentas” (Subtítulo).
  • “El criterio dominante en el Consejo es que el Parlamento no está en las mejores condiciones para pedir cuentas y dar lecciones a nadie” (este y los siguientes, extracto del texto) ¡¡Qué fuerte!! (No puedo evitar comentar aquí y ahora).
  • “Los vocales viajarán en turista y con un límite de 102 € por noche de hotel”. (¿Hace falta tanta normativa?)
  • “Los viajes internacionales serán aprobados por la comisión y siempre deberán constar fechas de salida y llegada y los motivos” (Por lo visto, esto es novedad).
Transparencia, ¡por favor!
Quien lea la formalidad o literalidad de los textos anteriores debe reconocer su bondad intrínseca, que sólo se empaña ligeramente con la mezquina defensa de la actualización con el IPC y la incoherente posición del Poder Judicial (por cierto, fuera del alcance de esta blog, dedicado al Poder Político, pero no demasiado ejemplarizante, viniendo de quien viene). Sería injusto no resaltar la práctica unanimidad de todo el Parlamento. Repito: ¿Esperanza o Ingenuidad? El tiempo lo dirá, pero si esta Ley va adelante y se ejecuta con seriedad, no cabe duda de que se trata de un Punto Fuerte. Calidad y Excelencia, limitada, pero cierta. Quizá soy un ingenuo, pero también tengo esperanza. Por lo menos, en este suceso, la política cumple mis expectativas. De ellos depende mantener esta impresión y corregir mi arraigado escepticismo. No les será fácil.

 "La honestidad y la transparencia te hacen vulnerable. Sé honesto y transparente de todos modos" (Madre Teresa de Calcuta).

 “Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el sol, la luna y la verdad" (1) (Confucio)

 “La carne de burro no es transparente” (Anónimo)

1 - Aunque a veces, lo pongo en duda...